3.125 indemnizaciones económicas por un valor cercano a los 35.000 millones de pesos fueron entregadas a víctimas del conflicto armado en los 23 municipios del oriente antioqueño durante este año, como parte de su proceso de reparación integral.
Las últimas jornadas de 2023, realizadas en San Carlos, San Rafael y Rionegro, beneficiaron a 610 personas, completando un total de 52.774 indemnizaciones adjudicadas en la región desde el inicio del proceso, con una inversión superior a los 392.000 millones de pesos.
Adultos mayores, personas con enfermedades graves o discapacidades, campesinos y mujeres cabeza de familia son los principales beneficiados de estas indemnizaciones, las cuales buscan compensar los daños causados por hechos victimizantes como desplazamientos forzados, homicidios, desapariciones forzadas, secuestros, lesiones personales, pérdida de bienes y violencia sexual.
Más allá de la entrega de recursos económicos, la Unidad para las Víctimas también ofrece orientación para una adecuada inversión de los mismos, con el fin de apoyar proyectos productivos y mejorar las condiciones de vida de las personas afectadas.
La población del oriente antioqueño fue una de las más afectadas por el conflicto armado, pero también ha sido una de las más beneficiadas con las medidas de reparación. Además de las indemnizaciones, se han implementado proyectos productivos, obras de infraestructura comunitaria y otras medidas reparadoras, como la atención sicosocial y los planes de reparación colectiva y de retornos y reubicaciones.
Más de 5.000 personas han sido beneficiadas con proyectos productivos, como el fortalecimiento de cultivos y el desarrollo de proyectos piscícolas, porcícolas y avícolas.
Las comunidades también se han beneficiado con equipamiento deportivo, cultural y dotaciones mobiliarias y tecnológicas para el mejoramiento de escuelas rurales, casas de la cultura, canchas polideportivas, casetas comunitarias y centros de salud.
Se destaca la pavimentación de la Vía de la Reconciliación entre San Carlos y Granada, una obra reclamada por las comunidades durante décadas y priorizada como parte del plan de reparación colectiva para las víctimas.
La Unidad para las Víctimas se compromete a seguir trabajando en la implementación de una política que contribuya a la superación de los rezagos, brinde una reparación transformadora y le permita a quienes han padecido el conflicto armado acceder efectivamente a sus derechos.

