”Reviven” fallecidos por medio de la inteligencia artificial. Tendencia mundial potencialmente peligrosa

Julio César Orozco Franco 

Especialista en Gerencia Informática, Ingeniero en Sistemas, Tecnólogo en electrónica, Instructor SENA G20, CCNP Encore y Advance ITR Cisco, Ciberops, ITEv8, CCNAv7, Python, PLC+HMI by Siemens, IOT, Amazon AWS, Auditor Ciberseguridad, ISO 27001 e ISO 22301 PMI & ITIL.

E-mail: jucofra@gmail.com

La tecnología no tiene límites, más aun con las nuevas tendencias de la inteligencia artificial generativa aplicada a la salud mental del ser humano, en el cual propone recopilar en detalle toda la información posible de un fallecido (fotos, audios, videos, redes sociales, escritos, biometría), para así crear un avatar, clon o personaje digital ficticio que duplica su identidad lo más semejante posible, imitando sus rasgos, apariencia, tono de voz, gestos, gustos, pensamientos, estilos de expresión, decisiones, errores, muletillas, etc., para interactuar por medio de chatbots inteligentes (Deadbots) en sociedad y con sus familiares de forma virtual o por medio de plataformas como Meta y similares. Algo así como la “presencia post mortem”, incluso utilizados para promocionar o vender productos y servicios, realizar o autorizar compras a domicilio. Esto ya es posible con algunas versiones de prueba y otras versiones pagas realizadas con los softwares de Lensa, Virbo, Prisma, Dyvo entre otras. 

Algunos expertos a nivel mundial han manifestado la importancia que tiene la interacción con este tipo de tecnología, para mitigar el duelo y acompañamiento a familiares y amigos de la pérdida de un ser querido, otros van mucho más allá al declarar la problemática potencialmente peligrosa, advirtiendo la posibilidad de causa de daño psicológico en las personas por el uso indebido de esta tecnología, llegándose a mal utilizar estos personajes digitales para interactuar con decisiones, emociones, aspectos legales, fraude, manipulación de la información (habeas data entre las partes), estafa; entre otros riesgos, y al final, convirtiendo a quien interactúa con el avatar, en un ser dependiente de este personaje digital virtual.

Por otra parte, especialistas en ética de la IA del Centro Leverhulme para el Futuro de la Inteligencia de Cambridge, indican que “en el momento en que un usuario decida terminar con el servicio, las compañías podrían usar los clones digitales de sus seres queridos para manipular a los clientes y así mantenerlos aferrados a su producto”.

Actualmente, hay empresas en Europa que cobran una tarifa por el servicio de generar un espacio, en donde los clientes pueden tener una última conversación con un ser querido que ha fallecido. Posteriormente, los clientes son llevados a una sala blanca en donde escuchan un saludo de su ser querido y a partir de ese punto tendrán la oportunidad de sostener una conversación con la IA que está suplantando a la persona que falleció. 

Microsoft acaba de patentar una herramienta de inteligencia artificial para hablar con las personas, y tomar parte en conversaciones, aun cuando éstas ya hayan fallecido. Se trata de un chatbots que estará entrenado para reproducir videos y grabaciones de voz e imágenes en 3D, que la persona deja en vida en sus redes sociales. Los usuarios podrán acceder a conversaciones basadas en dicha información, mediante una aplicación o con asistentes digitales como Siri o Alexa. 

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