Contrario a la preocupación generalizada, los esquemas asociativos territoriales no vulneran la autonomía municipal definida en el artículo 287 de la Constitución Política de Colombia. Los municipios mantienen intactas sus competencias para elegir autoridades, administrar recursos, establecer tributos y participar en rentas nacionales»
El exmandatario, estudioso de los esquemas asociativos, ofrece su visión sobre la creación del Área Metropolitana del Valle de San Nicolás (AMVSN). Destaca que la integración regional, aunque desafiante, es vital para el desarrollo del Oriente Antioqueño. Señala que unirse no significa renunciar a la autonomía, sino construir confianza y buscar soluciones conjuntas a problemas compartidos.
Uno de los pilares del desarrollo regional, según Tobón Echeverri, es la región aeroportuaria, con el Aeropuerto José María Córdova como “baluarte estratégico” que pertenece a todos los municipios. Insiste en que debe ser incluido en los planes de desarrollo y ordenamiento territorial como una infraestructura propia. La integración metropolitana permitirá generar sinergias en planificación, infraestructura y competitividad, desarrollando políticas conjuntas y obras de beneficio supramunicipal. La clave, afirma, está en la voluntad política y administrativa para avanzar en objetivos comunes.
Frente a preocupaciones sobre pérdida de autonomía, aclara que los esquemas asociativos no vulneran la autonomía municipal, protegida por el artículo 287 de la Constitución. Los municipios conservan sus competencias para elegir autoridades, administrar recursos, establecer tributos y participar en rentas nacionales. Advierte incluso que la autonomía se debilita más cuando se actúa en solitario y se fortalece con la integración. Las decisiones se toman de forma equitativa, donde cada voto municipal tiene el mismo valor.
Los beneficios de una mayor articulación son claros en movilidad, transporte y servicios públicos. Como ejemplo, recuerda el sistema masivo de Medellín y contrasta con los altos costos de transporte en el Oriente Antioqueño, que afectan a quienes se desplazan entre municipios, al aeropuerto o a hospitales. Afirma que los esquemas asociativos son una oportunidad para aliviar la carga de los ciudadanos. Asimismo, la integración permite una prestación más eficiente de servicios públicos como agua, aseo, energía y gas, con continuidad, calidad y buen precio, aspectos que para la ciudadanía pesan más que la entidad prestadora.
Finalmente, resalta la urgencia de una planificación con visión regional para garantizar un desarrollo equilibrado y sostenible. Advierte sobre la urbanización desaforada y la atomización del suelo rural, que ponen en riesgo bosques, fuentes de agua y el “gran verde” de la región. La falta de normas unificadas de ocupación del suelo ya genera desorden y problemas como la escasez de agua en parcelaciones. Para él, los esquemas asociativos pueden liderar la batalla por una planeación responsable que garantice sostenibilidad a las futuras generaciones. El principal reto es superar la desconfianza y demostrar que la integración no será “más de lo mismo”, sino una solución efectiva.

