
En un año marcado por la presión sobre los ecosistemas y la urgencia climática, Masbosques cerró 2025 consolidando un modelo de conservación basado en comunidades, evidencia y alianzas territoriales, con resultados verificables en distintas regiones del país.
Durante el año, la organización acompañó procesos de conservación en más de 190.920 hectáreas bajo esquemas de Pagos por Servicios Ambientales (PSA) y avanzó en la restauración ecológica de 1.073 hectáreas, aportando a la protección de la biodiversidad, la regulación del agua y la resiliencia de comunidades rurales.
Esto fue posible gracias a cerca de 200 aliados por la naturaleza, entre gobiernos locales, comunidades y empresas, con quienes Masbosques ha tejido alianzas para la conservación en Colombia.

“Lo que me motiva a hacer el trabajo de conservación es que los bosques son esenciales para la vida, todos hacemos parte de una comunidad planetaria donde cada ser está cumpliendo una función esencial en el equilibrio de la vida del planeta y los bosques protegen el agua, regulan la lluvia, regulan el clima, protegen los suelos y son el hábitat de tantas especies esenciales para nosotros, están llenos de tesoros escondidos, llenos de vitaminas, minerales, de antioxidantes, de aceites esenciales, de fibras, de tintes y si aprendiéramos a hacer un manejo y uso sostenible de eso, eso podría significar un ingreso importante para muchas comunidades y para el país”.
Nora Londoño, vereda El Carmen Parte Baja, municipio de El Retiro, beneficiaria del esquema de Pago por Servicios Ambientales.
Los resultados de 2025 confirmaron que la conservación es más efectiva cuando las comunidades participan activamente en la toma de decisiones. Familias campesinas e indígenas fortalecieron sus procesos de gobernanza ambiental y territorial, asegurando que los recursos provenientes de créditos de carbono e incentivos a la conservación llegaran directamente a los territorios, con mecanismos de transparencia y confianza.
Uno de los principales impactos se dio en la Amazonía colombiana, donde la alianza técnica entre Masbosques y Soluciones Proambiente acompañó la conservación de 1,7 millones de hectáreas de bosque y la recuperación de 8.054 hectáreas degradadas. En ocho proyectos activos en los departamentos de Guainía, Guaviare y Vaupés, más de 2.600 familias y 60 comunidades indígenas fortalecieron sus procesos de gobernanza y autonomía territorial.
En 2025, Masbosques fortaleció sus sistemas de monitoreo, reporte y verificación, incorporando herramientas digitales que permiten registrar actividades en campo, coordenadas geográficas y evidencias en tiempo real. La trazabilidad se consolidó como un mecanismo para generar confianza, respaldar decisiones y reducir riesgos de greenwashing en contextos de financiamiento climático y políticas públicas.
La Ciencia Participativa en Biodiversidad fue otro avance destacado. En territorios como Río Verde de los Henao, en el municipio de Sonsón, Antioquia, 53 familias identificaron 348 organismos de 11 grupos taxonómicos, entre plantas, aves, insectos y mamíferos, articulando conocimiento local y metodologías científicas mediante recorridos de campo y el uso de cámaras trampa.
Estos procesos impulsaron iniciativas comunitarias orientadas a la soberanía alimentaria, la restauración de ecosistemas y el fortalecimiento organizativo, integrando conservación ambiental, bienestar colectivo y cultura.

“Para mí es importante cuidar el bosque porque sin bosque los animalitos tendrían que migrar a otras partes y ya no hubiera tantas especies, por eso lo cuidamos muy bien, para que todas las aves, los animales mamíferos estén con nosotros y tengamos muy buen oxígeno para el bienestar de todas nuestras familias. También porque los bosques cuidan el agua y nuestras aguas sirven para sostenimiento de muchas familias y comunidades hacia abajo, porque nosotros estamos en la cabecera del páramo y muchas familias y animalitos dependen de ella”: Aidé Elena Ossa, pobladora del corregimiento de Río Verde de los Henao y vinculada al esquema de incentivos a la conservación de BancO2 de Masbosques.
La experiencia de Masbosques en 2025 dejó como aprendizaje que no hay sostenibilidad ambiental sin sostenibilidad social. En un contexto de creciente incertidumbre climática, la conservación basada en territorio, datos y alianzas comunitarias se consolidó como una respuesta para proteger la naturaleza y fortalecer a quienes la cuidan.
“La experiencia de 2025 nos deja un mensaje claro: la conservación solo es sostenible cuando pone a las comunidades en el centro. Proteger la naturaleza es también fortalecer a quienes habitan y cuidan los territorios”: Jaime Andrés García, director ejecutivo de Masbosques.

Masbosques | Datos clave cierre de año 2025
Al tercer trimestre de 2025 Masbosques realizó 199 alianzas por la protección de la naturaleza. La trazabilidad y los datos fortalecen la confianza en la conservación ambiental.
Conservación con PSA y restauración
- 190.920 hectáreas conservadas bajo esquemas de Pago por Servicios Ambientales (PSA).
- 1.073 hectáreas en proceso de restauración ecológica.
- Los incentivos a la conservación se traducen en ingresos directos y permanencia digna en el territorio.
- No hay sostenibilidad ambiental sin sostenibilidad social.
- La restauración ecológica recupera funciones ecosistémicas del bosque y reduce presiones sobre los ecosistemas.
Conservación en la Amazonía colombiana
- 1,7 millones de hectáreas de bosque conservadas en la Amazonía colombiana, en el marco de proyectos REDD+.
- 8.054 hectáreas degradadas en proceso de recuperación, como parte de iniciativas REDD+ en Guainía, Guaviare y Vaupés.
- 8 proyectos REDD+ activos en la Amazonía colombiana.
- Más de 2.600 familias y 60 comunidades indígenas vinculadas a proyectos REDD+.
- Participación directa en decisiones y uso de recursos de conservación.
- Inversión en soberanía alimentaria, chagras tradicionales, viveros, reforestación y liderazgo de mujeres.

Ciencia Participativa
- 53 familias participantes en procesos de Ciencia Participativa en Biodiversidad en Antioquia.
- 348 organismos identificados de 11 grupos taxonómicos por las familias en su territorio.
- Implementación de recorridos de campo y cámaras trampa.
- Caso destacado: Río Verde de los Henao (Sonsón, Antioquia).
- El conocimiento local y la ciencia se integran para proteger.
