El pasado 23 de febrero de 2026, en el corregimiento de Mesopotamia, jurisdicción del municipio de La Unión, la Policía Nacional, en el marco de la estrategia “Juntos por Antioquia” y con apoyo de la comunidad y la Oficina de Umata de la localidad, capturó en flagrancia a dos hombres y aprehendió a un menor de edad por el delito de aprovechamiento ilícito de los recursos naturales renovables, tras constatar actividades de deforestación en una zona cercana a la bocatoma del acueducto de la vereda Minitas.
Las autoridades explicaron que esta acción se realizó luego de que pobladores alertaran sobre la tala de cobertura forestal en una zona que abastece de agua al acueducto rural, lo que motivó una verificación conjunta con funcionarios de la Unidad Municipal de Asistencia Técnica Agropecuaria (Umata). La Policía confirmó la afectación al recurso forestal y procedió a la captura y aprehensión de los implicados, quienes fueron dejados a disposición de la Fiscalía 41 Seccional de La Ceja para el respectivo proceso judicial.
La vereda Minitas está situada en el corregimiento de Mesopotamia, un sector de vocación agrícola dentro de La Unión, donde predominan cultivos como papa y uchuva y se extienden zonas boscosas de alto valor ambiental. Está conectada por carreteras que comunican la región con varios municipios vecinos y alberga fuentes hídricas importantes para las comunidades rurales.
Este tipo de operaciones contra el aprovechamiento ilícito de recursos naturales renovables que incluye la tala no autorizada de bosques o daño a la cobertura vegetal sin permisos ambientales, responde a una política institucional más amplia. En Colombia, estos hechos son tipificados como delitos ambientales bajo la Ley de delitos ambientales, que establece sanciones de hasta 15 años de prisión para quienes degradan ecosistemas, ya sea por deforestación o aprovechamiento ilegal de recursos naturales, con el fin de proteger la biodiversidad y la integridad de los servicios ecosistémicos.
Las autoridades han intensificado operativos y campañas de control ambiental en todo el país y en Antioquia, combatiendo tanto la tala indiscriminada como la minería ilegal y otras actividades que afectan gravemente la conservación de bosques, fuentes hídricas y suelos.
Este operativo en el Oriente antioqueño evidencia la importancia de la colaboración entre la comunidad, instituciones municipales como la Umata, y las autoridades , permitiendo así frenar afectaciones ambientales y avanzar en la judicialización de quienes ponen en riesgo recursos naturales esenciales para la vida rural y la provisión de agua potable en las zonas más apartadas del departamento.

