Pasos seguros y consistentes en un ideal

Por: Jesús Gonzalo Martínez C.*

Por estos días se halla de plácemes la casa periodística que ha hecho realidad este periódico mensual, La Prensa Oriente, vientos saludables rondan en torno a su director Carlos Humberto Gómez y del calificado grupo de personas que lo acompañan en su misión, sueños e ideales. La convicción y esfuerzos de estos actores del ejercicio periodístico los ha conducido a un nuevo aniversario en la ininterrumpida tarea profesional de dar forma y sentido al medio de comunicación escrita que marca una nueva época en la prensa alternativa de estos terruños de las montañas antioqueñas, una experiencia vivida por muchos desde mediados del siglo XIX desde su intencionalidad de difundir las ideas, promover los valores de la cultura y dar transparencia a los actos y decisiones de los gobernantes; sucesión de iniciativas y experiencias que tuvo en el periódico La Mañana uno de los mayores esplendores cuando todo apuntaba a un despertar a la prosperidad por virtud de la naciente industrialización, logrando, desde luego con interrupciones provocadas por las condiciones del sectarismo reinante y las constantes rencillas ideológicas que se imponían como insalvable obstáculo que dificultaba los recursos para la edición e impresos, circular desde 1906, año de su fundación, hasta 1974 cuando muchos asuntos locales se fueron debilitando en su valor y la importancia que a ellos ponía la población y también momento de declive de una generación de líderes que con su pensamiento, acciones y decisiones demostraron en forma fehaciente su amor y empeños por la prosperidad de la ciudad y la defensa de su identidad; de alguna manera un esplendor también alcanzado por El Rionegrero, periódico de la exclusividad y molde del don Jairo Tobón, en el que no cesó de forjar en sus fanatismos políticos, su gusto por la historia local, sus cercanías con las instituciones, su manera de plasmar allí con su propio estilo las cotidianidades de la vida local y su inclinación por la mordacidad en la crítica y el reclamo social.

Y saludable es para Rionegro el interés que un destacado grupo de profesionales  avancen en ideas y proyectos de comunicación y mantengan vivo el espíritu del periódico, en formatos impresos y virtuales, como medio informativo, de fomento de las ideas, apertura a la difusión de contenidos que dan cuenta de la evolución en los procesos sociales, las dinámicas del desarrollo y los liderazgos regionales que actúan como fuerzas transformadoras de la realidad; profesionales que entregan insumos de información desde un amplio espectro facilitando a los lectores lecturas más amplias del territorio y la sociedad, en el primero contemplando la profunda evolución en sus usos y en la segunda husmeando y observando en las dinámicas de su permanente transformación; información fruto del rigor en la indagación e investigación periodística y las ventanas allí abiertas a la crónica y el ensayo, dos recursos de la escritura que dan lugar a la fluidez del conocimiento y lecturas críticas formadoras de conciencia social.

Poco sensato sería no reconocer los muchos esfuerzos de todos aquellos que en su momento hicieron una apuesta por el periodismo escrito logrando la edición de periódicos generalmente de pequeños formatos, pocas páginas, reducido número de ejemplares y una circulación no muy regular, con realizaciones exitosas en algunos casos y otras con logros de corta duración, pero bajo una y otra condición plasmando en cada experiencia el ideal de la comunicación como factor esencial de la cultura y también la comunicación como cultivo del capital local en realidades, costumbres, rituales, cotidianidad, tradiciones, prácticas sociales en profesiones, artes, oficios y recursividades en la supervivencia y la creatividad. Muchos de esos pequeños periódicos son hoy fuente en la que se puede leer la historia de esta ciudad en momentos cruciales de su desenvolvimiento e incubaciones de las expresiones de la cultura.

La Prensa Oriente ha emergido y también ha avanzado como periódico ajeno a todo alineamiento político, ideológico, dogmático o institucional, marcando distancia con aquella realidad o apariencia de medio al servicio de los intereses de la entidad institucional estatal, desde luego sin cerrojos para la información estatal que permite lecturas críticas y rigor en el juicio sobre el cumplimiento de la misión, responsabilidades y tareas propuestas en la ruta del gobierno y la gobernabilidad; de allí que su carácter parece ser fuerte en aquello del libre ejercicio periodístico, libertad con responsabilidad en la difusión de la crítica, las ideas y el pensamiento y leal cumplimiento de preceptos, valores y principios del ejercicio profesional del periodismo, todo ello plasmado en la concepción de su misión vocacional “Trabajamos por el fortalecimiento y el ejercicio responsable del periodismo”, algo muy cercano a la ética periodística reclamada por el maestro Baldomero Sanín Cano, sin lugar a ninguna duda uno de los periodistas de más altos quilates y riqueza en contenidos del orden editorial, en forma particular los que saltaron de su pensamiento y pluma para el periódico El Tiempo.A la par de otras iniciativas y experiencias, La Prensa Oriente se perfila como medio coadyuvante en el cambio de mentalidad sobre el concepto y realidades de lo local acercando al ciudadano al nuevo escenario del desarrollo en la confluencia de factores del orden regional y la ruptura de las barreras marcadas por estigmas, rivalidades infundidas, prejuicios y fuertes apegos de territorialidad y liderazgo. Así, La Prensa Oriente, se propone como camino hacia una visión compartida del desarrollo de la región, abriendo ventanas a la circulación del pensamiento capaz de sobreponer ideas de avanzada como lazos dispuestos para un nuevo tejido potenciador de oportunidades y solida esperanza en germinación de factores y condiciones para un desarrollo regional integral y sostenible.

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