El ex vicepresidente colombiano Germán Vargas Lleras murió en Bogotá a la edad de 64 años, después de una temporadas de complicaciones de salud relacionadas con el cáncer y problemas neurológicos que habían empeorado en los últimos meses. La noticia provocó reacciones en varios sectores políticos y sociales del país.
Abogado y miembro de una de las familias políticas más tradicionales de Colombia, Vargas Lleras fue el nieto del ex presidente Carlos Lallares Restrepo. Su carrera pública comenzó en el Consejo de Bogotá y luego pasó al Senado, donde se consolidó como una de las figuras más visibles del Congreso. Posteriormente ocupó los cargos de Ministro del Interior, Ministro de Vivienda y Vicepresidente de la República durante el gobierno de Juan Manuel Santos entre 2014 y 2017.
Durante la vicepresidencia, dirigió programas de infraestructura vial y vivienda gratuita, marcando la mayor parte de su carrera política. También fue una figura importante en el desarrollo de Cambio Radical, un partido del que fue fundador y líder principal.
Aunque intentó alcanzar la presidencia en las elecciones de 2010 y 2018, no logró llegar a casa de Nariño. Sin embargo, mantuvo una influencia constante en la política nacional y continuó participando activamente en el debate público a través de columnas políticas y declaraciones.
Después de la noticia, varios líderes del país expresaron sus condolencias. Juan Manuel Santos lo describió como un «Coequipero excepcional» y destacó su conocimiento del país y su capacidad para ejecutar. Por su parte, el presidente Gustavo Petro lamentó su muerte y reconoció «su seriedad en el debate» reconociendo el papel que desempeñó como contradictor político.
Desde Antioquia, el gobernador Andrés Julian Rendon lamentó el incidente: “Se va una voz firme de la política, un hombre franco y de carácter, que siempre quiso construir país y trabajó intensamente para lograrlo; conocedor, como pocos, del Estado colombiano.«
El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, también reaccionó en redes sociales y aseguró que Colombia despedía a “uno de los grandes estadistas del país”.
En el ámbito familiar, Vargas Lleras deja a su hija Clemencia y a su nieto Agustín, quienes recibieron mensajes de solidaridad de distintos dirigentes y figuras públicas.
Las honras fúnebres fueron programadas en el Salón Bolívar del Palacio de San Carlos, en Bogotá, donde familiares, dirigentes políticos y ciudadanos comenzaron a despedir a uno de los líderes más influyentes de la política reciente colombiana.

