La difusión de unas fotografías tomadas al interior de la Parroquia Santa Ana de Guarne generó una fuerte reacción de la Diócesis de Sonsón-Rionegro, que emitió un comunicado oficial expresando su indignación y profundo dolor por lo que considera una vulneración al carácter sagrado del templo.
La institución religiosa señaló que los templos católicos son lugares dedicados exclusivamente a la celebración de la fe, la oración y los sacramentos, por lo que rechazó que estos espacios sean utilizados para la producción de contenidos que, a su juicio, resultan ofensivos y contrarios a su finalidad espiritual.
En el documento, la Diócesis sostiene que la situación afecta no solo a la comunidad parroquial de Guarne, sino también a miles de fieles católicos que consideran los templos como símbolos visibles de la presencia de Dios y espacios de encuentro espiritual.
El pronunciamiento enfatiza que el respeto por la dignidad humana debe ir acompañado del respeto por las creencias religiosas y los lugares de culto. También advierte que la libertad de expresión y la actividad digital no pueden convertirse en argumentos para justificar acciones que lesionen las convicciones de otros ciudadanos o desconozcan el valor simbólico de los espacios sagrados.
La autoridad eclesiástica invitó a las personas involucradas en los hechos a reconocer el impacto generado en la comunidad creyente, a reflexionar sobre lo ocurrido y a ofrecer disculpas públicas a los fieles de la Parroquia Santa Ana de Guarne.
Como medida de reparación espiritual, el obispo de la Diócesis de Sonsón-Rionegro, Mons. Fidel León Cadavid Marín, ordenó el cierre temporal del templo durante 24 horas y la realización de un acto de desagravio que tendrá lugar el 13 de junio.
La ceremonia será presidida por el vicario general de la Diócesis, presbítero Gabriel Alonso Aristizábal, y busca reunir a la comunidad en un espacio de oración y reflexión frente a los acontecimientos.
Con este llamado, la Iglesia Católica recordó la importancia de promover el respeto mutuo, la convivencia y la valoración de los lugares sagrados como parte del patrimonio espiritual y cultural de las comunidades creyentes.

