Con el terremoto registrado el pasado lunes 10 de agosto en Colombia, las consecuencias de la emergencia no solo se reflejan en las viviendas, edificaciones e infraestructura afectada. El impacto también puede sentirse en el bienestar emocional de quienes vivieron el movimiento sísmico, perdieron a un ser querido, resultaron afectados o permanecen preocupados por la situación de familiares y comunidades.
Ante este panorama, Savia Salud EPS hizo un llamado a sus afiliados y a la ciudadanía en general para prestar atención a la salud mental y reconocer las emociones que pueden aparecer después de una emergencia. Miedo, tristeza, preocupación, ansiedad e incertidumbre son algunas de las reacciones que pueden presentarse en estos momentos.
Una de las principales recomendaciones de la entidad es dosificar la información. La exposición permanente a noticias, videos, fotografías y contenidos relacionados con la tragedia puede aumentar la angustia, especialmente cuando se consumen imágenes de manera repetitiva o se recibe información sin verificar.
Por ello, se recomienda consultar fuentes confiables, comprobar la información antes de compartirla y tomar pausas de las redes sociales cuando sea necesario. Reducir temporalmente la exposición a contenidos relacionados con la emergencia puede ayudar a manejar mejor las emociones y evitar una sobrecarga de información.
Otra de las recomendaciones es apoyarse en familiares, amigos y personas de confianza. Hablar sobre lo ocurrido, expresar lo que se siente y contar con una red de apoyo puede facilitar el manejo de los momentos de preocupación e incertidumbre.
La EPS también informó que su red de prestadores permanece activa para garantizar la continuidad de la atención de sus afiliados, incluidos los servicios relacionados con salud mental. La recomendación es buscar orientación profesional cuando las emociones comiencen a generar un malestar que interfiera con las actividades cotidianas.
En ese sentido, el Ministerio de Salud confirma que la Línea Nacional de Salud Mental 106 funciona de manera gratuita, confidencial y las 24 horas del día, los siete días de la semana. Allí profesionales brindan escucha, apoyo inicial, primeros auxilios psicológicos, intervención en crisis y orientación hacia servicios especializados cuando se requiere.
En Medellín también está disponible la Línea Amiga, a través del número 604 444 44 48 o marcando 106, con atención psicológica gratuita las 24 horas. Este servicio puede activar el Código Dorado ante situaciones que requieren una respuesta prioritaria en salud mental.
La emergencia sísmica ha dejado pérdidas y afectaciones en diferentes regiones del país, por lo que las autoridades y entidades de salud han insistido en la importancia de atender tanto las necesidades físicas como las emocionales de las comunidades.
Cuidar la salud mental también significa reconocer cuándo se necesita ayuda. Hablar con alguien de confianza, limitar la exposición a información sobre la tragedia y acudir a profesionales cuando el malestar persiste son algunas de las herramientas disponibles para afrontar estos días de incertidumbre.
La entidad manifestó su compromiso con el cuidado integral de sus afiliados y dejó un mensaje central: hablar, pedir ayuda y dejarse acompañar también es una forma de cuidar la salud.

