La reconstrucción de las viviendas afectadas por el terremoto avanza hacia el Oriente antioqueño, donde municipios como Argelia de María y Sonsón concentran una parte importante de los daños reportados en esta subregión. La Empresa de Vivienda de Antioquia (VIVA) continúa con las evaluaciones en territorio para establecer el número de inmuebles que requieren intervención y definir las acciones de recuperación.
Carlos Mario Zuluaga Gómez, gerente de VIVA, explicó que en Argelia ya se han identificado más de 100 viviendas que requieren reparación. Sin embargo, el número aún podría aumentar, debido a que el censo de afectaciones continúa y se adelantan nuevas verificaciones sobre las condiciones de los inmuebles.
Además de Argelia y Sonsón, se han identificado afectaciones menores en municipios como La Ceja, La Unión, Puerto Triunfo y Granada, aunque, según lo informado por el funcionario, los daños registrados en estos territorios son menores en comparación con los reportados en las zonas más afectadas del departamento.
El proceso de recuperación se adelanta en coordinación con los consejos municipales de gestión del riesgo y contempla un modelo de autoconstrucción asistida. Bajo este esquema, las familias recibirán materiales para las reparaciones, mientras que los municipios estarán encargados de contratar mano de obra local. El proceso contará además con acompañamiento profesional de ingenieros para orientar técnicamente las intervenciones.
De acuerdo con Zuluaga, esta metodología busca no solo avanzar en la recuperación de las viviendas, sino también generar oportunidades para trabajadores de los propios municipios afectados, al incorporar mano de obra local en las obras de reparación.
Mientras continúan las evaluaciones y la consolidación de los censos, VIVA avanza con las intervenciones que ya comenzaron en el Suroeste antioqueño. Una vez culminada esta etapa inicial, la entidad prevé trasladar parte de sus acciones de recuperación de vivienda hacia el Oriente, donde todavía se trabaja en la identificación y priorización de los hogares que necesitan atención.
El avance de los censos será determinante para establecer el alcance definitivo de las obras, mientras las administraciones municipales y las autoridades de gestión del riesgo continúan acompañando a las comunidades afectadas por el movimiento telúrico.

