Los equipos tendrán autonomía de siete horas y una capacidad de 1.011 litros. El piloto busca reducir riesgos para operarios y avanzar en procesos de aprovechamiento.
La Alcaldía de Rionegro, a través de la estrategia Rionegro Limpio, presentó dos barredoras eléctricas adquiridas en convenio con la E.S.P. Verdelimpio para apoyar las labores de barrido urbano en el municipio. La inversión en los equipos es cercana a los 800 millones de pesos.
El alcalde Jorge Rivas señaló que las máquinas permitirán avanzar en el barrido urbano mediante movilidad eléctrica y las presentó como parte de las acciones relacionadas con la sostenibilidad y la gestión de residuos sólidos. Los equipos tienen una autonomía de siete horas y requieren ocho horas de carga. Según el mandatario, con su incorporación Rionegro inicia el uso de este tipo de tecnología para el barrido de sus calles.
Omar Zapata, gerente de Verdelimpio, indicó que los equipos hacen parte de un piloto de barrido eléctrico mecánico destinado inicialmente a los separadores centrales, donde los operarios están expuestos al tránsito vehicular. Precisó que la incorporación de la tecnología busca reducir ese riesgo, lo que además no contempla el reemplazo de la mano de obra.
La operación, que se estima entre ocho y diez horas diarias, tendrá que definir sus horarios y recorridos junto con la Subsecretaría de Servicios Públicos, con el propósito de establecer las condiciones para prestar el servicio. Zapata señaló que los equipos tienen una vida útil estimada de cinco a seis años. También indicó que su capacidad es de 1.011 litros, superior a los recipientes de 200 y 240 litros utilizados actualmente para las labores de barrido.
La incorporación de las barredoras se suma a otras herramientas utilizadas por Verdelimpio, entre ellas equipos de barrido de empuje y sopladoras para parques. Según se informó, la empresa también realizará implementación de nuevas tecnologías que puedan ser incorporadas a las condiciones del municipio. En tal sentido, Zapata recordó el proceso de barrido sin bolsas que comenzó como piloto en San Antonio, posteriormente se extendió al centro histórico y actualmente se aplica en todo Rionegro. Según indicó, esta medida ha permitido evitar el uso de más de 500.000 bolsas al año.

