Energía, gas y competitividad: las alertas que dejó el II Foro de Eficiencia Energética CEO

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La energía dejó de ser solamente un servicio necesario para mantener en funcionamiento una empresa y se convirtió en una variable que puede definir sus costos, su productividad y hasta su capacidad de operar. Esa fue una de las principales conclusiones del II Foro de Eficiencia Energética CEO, realizado este 4 de septiembre en Rionegro, donde empresarios, expertos e instituciones analizaron los retos que enfrenta Colombia ante el crecimiento de la demanda, los retrasos en infraestructura energética y las dificultades previstas en el suministro de gas natural.

El escenario climático también hace parte de las preocupaciones. El IDEAM confirmó en agosto que las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño continúan fortaleciéndose y estimó una probabilidad superior al 90 % de que persistan hasta el primer trimestre de 2027. El organismo también señaló que la intensidad más probable entre septiembre de 2026 y febrero de 2027 es “muy fuerte”, un escenario que puede generar presión sobre los recursos hídricos y, por esa vía, sobre la generación hidroeléctrica.

En este contexto, Ever Maya, subgerente de Mercado de Energía Mayorista de Generación de EPM, explicó durante el encuentro las presiones que enfrenta el sistema eléctrico. Según la información presentada en el Foro, para el segundo semestre de 2026 se proyectó una probabilidad cercana al 100 % de condiciones de El Niño y superior al 90 % de alcanzar una intensidad muy fuerte durante el último trimestre.

Las condiciones hidrológicas ya reflejan parte de esa presión. En agosto, los aportes de los principales ríos asociados a la generación de EPM estuvieron alrededor del 46 %, reduciendo la disponibilidad de agua para la generación hidroeléctrica.

Al mismo tiempo, el consumo de electricidad continúa creciendo. XM reportó que la demanda nacional aumentó 6,49 % en julio de 2026 frente al mismo mes del año anterior y alcanzó un máximo histórico de 262,67 GWh-día el 30 de julio. En Antioquia, el crecimiento de la demanda durante ese mes fue de 6,29 %, mientras que Oriente registró un aumento de 5,12 %.

La preocupación también está relacionada con la capacidad de respuesta del sistema. Durante el Foro se expuso que para 2026 se esperaba la entrada de aproximadamente 4.475 MW de nueva capacidad, pero al 27 de agosto habían ingresado cerca de 733 MW, equivalentes al 16,4 % de lo proyectado. En materia de transmisión, de los 42 proyectos identificados en el Sistema de Transmisión Nacional, alrededor del 60 % presentaban retrasos frente a sus fechas iniciales de entrada.

Para Jesús Botero García, investigador de EAFIT, el desafío no está necesariamente en la ausencia de recursos energéticos, sino en la capacidad del país para convertirlos oportunamente en soluciones. Su planteamiento apunta a trabajar de manera simultánea en eficiencia energética, generación renovable, autogeneración, almacenamiento, expansión de redes, medición inteligente y gestión de la demanda.

A esta discusión se suma el gas natural, un energético fundamental para diferentes procesos industriales. Marialucia Taboada Bianchi, profesional senior en Desarrollo de Negocios de Transmetano, explicó que el aumento de los requerimientos en el interior del país podría generar una mayor estrechez desde diciembre de 2026 si no ingresan nuevas fuentes de suministro e infraestructura.

Según el escenario presentado durante el Foro, la diferencia entre oferta y demanda podría llegar a cerca de 6 Gbtud en diciembre de 2026 y alcanzar 20 Gbtud en 2033. Para las industrias que dependen del gas en calderas, hornos, procesos de secado o generación de vapor, una menor disponibilidad puede traducirse en mayor exposición a los costos y a la continuidad del suministro.

Por eso, Leonardo Escobar, gerente técnico de Empacor y miembro de la Junta Directiva de la Cámara de Grandes Consumidores de Energía y Gas de la ANDI, planteó que hablar de eficiencia energética implica mucho más que consumir menos. También supone escoger adecuadamente la fuente, negociar la compra, transformar la energía de manera eficiente y utilizarla correctamente en cada proceso.

La ruta propuesta durante el encuentro fue medir, diagnosticar, diversificar, negociar, optimizar e invertir, y algunas empresas del territorio ya están avanzando en ese camino. En el conversatorio “De la intención a la inversión: cómo las empresas están tomando decisiones para su transición energética”, CAS presentó una cadena de biomasa forestal orientada a atender necesidades industriales, con una proyección de 80.000 toneladas en 2026, más de 110.000 en 2027 y cerca de 200.000 entre 2029 y 2030.

HIROKI 360 S.A.S. destacó la importancia de conocer y medir los consumos antes de definir inversiones, además de combinar herramientas como generación solar, almacenamiento y gestión de la demanda. Focus Green S.A.S. mostró, por su parte, alternativas para transformar residuos en combustibles derivados de residuos (CDR) destinados a procesos industriales.

Otro de los casos presentados fue el de la Compañía Nacional de Chocolates. Johana Hurtado, jefe de Ingeniería de Proyectos, explicó el funcionamiento de una caldera de biomasa que permite generar vapor y sustituir combustibles fósiles por fuentes renovables, con beneficios relacionados con sostenibilidad y ahorro energético.

El encuentro también dejó sobre la mesa la posibilidad de impulsar un clúster de energía entre empresas de la CEO, con el propósito de articular capacidades y experiencias existentes en el ecosistema empresarial del Oriente antioqueño.

El desafío, en adelante, no parece estar en encontrar una única tecnología que resuelva las necesidades del sector productivo. La discusión apunta a que cada empresa conozca cuánto consume, de dónde proviene la energía que utiliza, qué tan expuestos están sus procesos a posibles variaciones de precio o disponibilidad y qué alternativas puede implementar para reducir esa vulnerabilidad.

La Corporación Empresarial del Oriente Antioqueño ha venido promoviendo este tipo de espacios como parte de una agenda empresarial relacionada con sostenibilidad y competitividad. En encuentros anteriores, la organización ya había advertido que la disponibilidad y los costos de los energéticos se están convirtiendo en factores críticos para la productividad industrial.

Con el II Foro de Eficiencia Energética CEO, el sector empresarial del Oriente puso nuevamente la conversación sobre la mesa: en un escenario de mayor demanda, incertidumbre climática y desafíos de infraestructura, gestionar bien la energía ya no es únicamente una decisión ambiental, sino una estrategia para garantizar la continuidad y competitividad de las empresas.

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