Disminuyen las tasas de suicidios en Rionegro

María Fernanda Navarrete Gallego

Comunicación Social UCO, mariafernandanavarretegallego@gmail.com

Debido a la preocupación de daños en cuanto a la salud mental que se estaba presentando en la región, la Secretaría de Salud de Rionegro decidió realizar un estudio sobre los casos de suicidios e intentos de suicidios que han sucedido en los últimos años y comienzos de este. Para esto se implementaron varios métodos donde la participación de los sobrevivientes y la de los grupos de apoyo a familias de personas con intento suicida fue fundamental. “Se realizaron 18 asistencias técnicas en las que participaron docentes, orientadores, profesionales psicosociales de primera infancia, empleados de entidades externas y representantes de salud, para un total de población impactada de 432 personas”, afirma Felipe Puerta, subdirector de la Secretaría de Salud. Este ejercicio de articulación fue proyectado por la Corporación Ohkay Integral de Rionegro y el equipo de salud mental. La articulación con estos grupos se inició en octubre.

SEXO 2017 2018 2019 2020 Total general
F 78 93 101 77 349
M 35 43 56 40 174
Total general 113 136 157 117 523
TASA DE INTENTOS 100.000 hbtes 91,0 100,4 112,5 81,8
CASOS REPORTADOS DE INTENTOS DE SUICIDIOS

TASA DE SUICIDIOS POR 100.000 HABITANTES RESIDENTES RIONEGRO
Año Casos residentes Tasas * 100.000 hbte
2017 12 9,7
2018 8 6,3
2019 12 9,4
2020 9 6,3

Sin embargo, a pesar de que año tras año se evidencian altos índices de suicidios en la región, estas estadísticas permiten establecer que, a pesar de las circunstancias impuestas por la pandemia por COVID-19 y el daño mental que esta causó, se presenta una disminución en el número de intentos de suicidio y suicidios. En total, de lo que va del 2021 se han registrado 11 intentos de suicidio y un suicidio. Además, según los datos de la Secretaría de Salud, la tasa de suicidios en 2020 representó una disminución del 25 % en relación con el año anterior, 2019.

Para el psicólogo Jaime Navarrete Hincapié, actualmente se sabe que las personas con conducta suicida en su mayoría afrontan un sufrimiento emocional, el cual está relacionado a factores estresantes, problemas conyugales, interacciones familiares e interpersonales a la estigmatización. “Esa tendencia se debe a los problemas laborales y esa desigualdad social que cada uno de nosotros conocemos y que también es causada por aquellos factores estresantes, experiencias de vida y experiencias personales”, argumenta el profesional.

La tasa de suicidios disminuyó en tiempos de pandemia porque este comportamiento se presenta como consecuencia de la soledad de las personas, “pero gracias al confinamiento durante la pandemia muchas familias se unieron, estuvieron más cerca de las personas que pueden o pudieron presentar esta ideación, y lógicamente no lograron consumar el suicidio”, confirma el psicólogo Navarrete.

Por otro lado, se dice que los intentos de suicidios son más recurrentes en la población femenina por un eslabón de violencia que viene ocurriendo con ellas desde niñas, hasta llegar a la edad adulta, hecho que les genera un trauma. Muchas de estas mujeres vienen marcadas a un sufrimiento como lo es el abuso sexual, ya sea por parte del núcleo familiar o por alguien en particular. Esto lo que hace es afectarlas psicológicamente en los diferentes ciclos de vida de ellas.

Esta es una situación que no se puede ocultar. Algunos jóvenes en su vida han tenido el pensamiento de quitarse la vida debido a una crisis mental, tal como una joven de 21 años, que prefiere omitir su nombre: “Es algo que no puedo controlar, se piensa antes de actuar, no se tiene control sobre uno mismo. Cuando el deseo de acabar con mi vida entra en mí, es incontrolable, siento deseo, pero también culpa, por miedo a como pueda afectar a mis seres queridos. Sin embargo, lo máximo que he hecho es autolesionarme”, declara la mujer que sufre de depresión.

Pero no todos los jóvenes se quedan sin cumplir sus pensamientos suicidas. Muchos los hacen realidad. Santiago León Osorio, estudiante de Enfermería de la UCO, terminó con su vida a sus 22 años el pasado 26 de junio del 2020, después de no haber superado la muerte de su madre. “Decía que todo lo que se estaba proponiendo hacer y que todo lo que hacía era para darle una buena vida a su madre: al ella morir, ya nada tenía sentido”, cuenta Nubia Buitrago, encargada de su alimentación.

Algunas enfermedades que aumentaron durante la pandemia fueron sobre todo afectaciones psicológicas, en concreto la confusión, la ira, los temores asociados a una posible infección, la frustración, el aburrimiento y las pérdidas que se han presentado en este periodo de tiempo. El estrés postraumático ha causado toda esta situación, primordialmente a las personas que ya venían presentado alguna afectación en su salud mental.

El psicólogo Jaime Navarrete deja un mensaje para aquellas personas que desean ayudar a quienes presentan problemas mentales: “No quiere decir que haya una fórmula mágica para prevenirlo, pero sí hay acciones como la empatía, la compasión, una preocupación verdadera por esa persona que lo sufre. Es importante que cada uno de nosotros conozcamos algunos recursos disponibles para ayudar en algún momento a salvar una vida. Cuando sospechemos que hay una persona que presente una ideación o conducta suicida, hay líneas telefónicas que presentan asesoría de acompañamiento”.

¿Y qué está haciendo el Estado? Según el subsecretario de Salud de Rionegro, Felipe Puerta, se han desarrollado proyectos donde se realizan conversatorios en diferentes medios de comunicación de la región, entre ellos el canal regional Acuario Televisión, sobre la prevención del suicidio e información de la línea de Salud Mental del Municipio. También se hicieron piezas publicitarias para evitar los factores de riesgo.

Por otro lado, la alcaldía creó un protocolo de atención en la línea de salud mental, atendida por profesionales psicosociales y voluntarios. En consecuencia, decidieron abrir una línea telefónica las 24 horas del día para atender a las personas que lo sufren y que ofrecen primeros auxilios psicológicos, seguimiento a las necesidades psicosociales y en servicios de salud, articulación y remisión institucional y realización de visitas domiciliarias, si es requerido, para garantizar los servicios.

Adicionalmente, construyeron la llamada Ruta de Salud Mental, donde gestionan la capacitación en la Guía de inversión mhGAP (Programa de Acción para Superar las Brechas en Salud Mental) y fortalecer la capacidad de respuesta de los servicios de urgencias y personal de asistencial frente a los casos de pacientes con enfermedades mentales descompensados. “Esta es una guía desarrollada por la OMS y adaptada en Colombia por el Ministerio de Salud para facilitar las intervenciones por parte de los profesionales de atención de salud no especializados. Se programaron 6 encuentros de 2 horas cada uno”, cuenta el subdirector de la Secretaria de Salud de Rionegro, Felipe Puerta.

Claro está que se ha evidenciado un acompañamiento asertivo. De esta manera la intervención y el apoyo institucional han sido efectivos. “El impacto de estas acciones para la comunidad ha sido positivo”, declara el subdirector de Salud, Felipe Puerta.

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