“Estoy encerrada en casa con él»: violencia de género en cuarentena

Según El Espectador, la Secretaría de la Mujer y ONU Mujeres advirtieron que la violencia contra las mujeres, niños y niñas puede aumentar durante el aislamiento en casa. ¿Qué hacer si está encerrada con su maltratador?

Para las víctimas de violencia doméstica o las mujeres en riesgo de feminicidio, quedarse o no en casa es cuestión de vida o muerte. Según Medicina Legal, 14.145 colombianas que están en riesgo de morir a manos de su pareja o expareja, y si viven con esas personas, tendrán que pasar juntos estos días de cuarentena.

De acuerdo con ONU Mujeres, en contextos de emergencia aumentan los riesgos de violencia contra las mujeres y las niñas, especialmente violencia doméstica, debido al aumento de las tensiones en el hogar. También puede aumentar el aislamiento de las mujeres y con un agravante: están encerradas con sus violentadores.

Para el caso colombiano, se espera que el aislamiento aumentará las denuncias de violencia doméstica ya que las cifras de violencia contra las mujeres se publican anualmente a través de Medicina Legal. En noviembre del año pasado, Claudia García, directora de esa entidad, anunció que entre enero de 2019 y octubre de ese año, 98.583 mujeres habían sido víctimas de violencia de género. De esos casos, 34.183 casos eran violencia de pareja, 13.160 casos fueron denunciados por violencia intrafamiliar y 799 eran casos de feminicidio investigados por la Fiscalía, solo en ese período de tiempo.

Según Sisma Mujer, cada 23 minutos una mujer es víctima de violencia sexual en Colombia. El 87 % de los casos fueron niñas y adolescentes. En el 71.2 % de los casos, el presunto agresor fue un familiar o un conocido, y el escenario fue la vivienda. En Colombia, las mujeres están en riesgo sobre todo en la casa, y aunque es aventurado asegurar que la violencia de pareja aumentará gracias al aislamiento, el caso chino enseña cómo el encierro preventivo sí ha sido un factor en el aumento de las denuncias de violencia contra las mujeres.

Adriana Isabel Rincón, asesora de justicia para mujeres en el Consultorio Jurídico de la Universidad de los Andes, explica que por lo general una mujer tiene la posibilidad de salir de su casa y hablar con alguien, o de tener sosiego mientras su maltratador no está, pero aisladas la cosa cambia: “No solo veremos un incremento en los casos de violencia intrafamiliar sino también en los de violencia sexual. Y serán muchos, pero habrá un subregistro, tal como ahora, porque no hay manera de denunciar si tienen a su agresor al lado: no las van a dejar denunciar”.

La emergencia del coronavirus posiblemente traerá un incremento de la violencia de género, “pero de la sociedad en su conjunto depende que eso no suceda”. Los efectos de la epidemia, y el aislamiento necesario para combatirla, pueden generar situaciones de tensión: el estudio y el trabajo en casa; la necesidad de producir ingresos; los cambios de dinámicas en el comercio y la producción; los cuidados especiales que requieren las poblaciones vulnerables, y la presión de sus cuidadoras, se mezclan en este momento.

Pero si están aisladas en casa con quien las maltrató será difícil denunciar o hablar a través de la Línea de Orientación a Mujeres Víctimas de Violencia. Basta llamar al 155, funciona las 24 horas. En Medellín está la Línea 123.

Pero tener una línea directa para denunciar el maltrato no es garantía de que las víctimas de violencia intrafamiliar denuncien, o de que las autoridades respondan. Free Chinese Feminism, una organización feminista con sede en la provincia de Hubei, centro de la epidemia de coronavirus, publicó un manual con los números de las líneas de ayuda jurídica y psicológica a víctimas de violencia doméstica, y según el diario El Mundo, las líneas colapsaron. “Quedarse en casa es la medida más común y efectiva para combatir la epidemia. Pero esto ha supuesto que aumenten los conflictos entre las familias por el miedo y el estrés causados por el virus, incluso llegando a vivir episodios de violencia doméstica”, explican. “Durante esta crisis, la red de protección a las denunciantes se ha debilitado, al igual que la ayuda de la policía”.

Según ONU Mujeres, las personas sobrevivientes de violencia pueden enfrentar obstáculos adicionales para huir de situaciones violentas o para acceder a órdenes de protección o servicios esenciales que pueden salvar vidas, debido a factores como las restricciones de la circulación o la cuarentena. El impacto económico de la pandemia puede generar barreras adicionales para dejar una pareja violenta así como mayor riesgo de explotación sexual.

La Ley 1257 (que pretende prevenir las violencias contra las mujeres) dice que las EPS y las administradoras de regímenes subsidiados deben suministrar alimentación y habitación para una mujer víctima de violencia intrafamiliar y sus hijos mientras su situación se normaliza. A través de una denuncia también las Comisarías de Familia pueden obligar al agresor a abandonar el hogar.

Sisma Mujer habilitó una línea telefónica, el 3158942140, de lunes a viernes de 8:00 am a 5:00 pm, y el correo asistentenoviolencias@sismamujer.org para asesoría jurídica. La Red Jurídica Feminista puso a su disposición su correo para consultas y ayuda, en redjuridicafeminista@gmail.com y en Instagram,  redjuridicafeminista.

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