En el vasto panorama geográfico y social de Colombia, las ciudades intermedias emergen como nodos fundamentales de desarrollo y representación de los territorios. En entrevista con La Prensa Oriente, Santiago Ospina, director ejecutivo de la Asociación de Ciudades Intermedias ASOINTERMEDIAS, habló con mirada profunda el ascenso y los retos que enfrenta Entidad asociativa en el país.
Con casi dos años de existencia desde su constitución el 27 de julio, la Asociación de Ciudades Intermedias ha experimentado un crecimiento significativo. Desde sus comienzos, el proyecto ha congregado a más de 35 ciudades asociadas, entre las cuales se cuentan a Rionegro, El Retiro, Guarne y Guatapé, y con proyecciones de expansión -según se indicó- a otras 15 localidades para marzo, en donde están las postulaciones de La Ceja, Marinilla y El Carmen de Viboral. «El respaldo desde Oriente Antioqueño fue crucial para la formación de esta asociación.
Hemos formado y capacitado los servidores públicos permanentemente y en materia de reciprocidad las ciudades han venido creciendo y mostrando sus experiencias exitosas lo que nos permite, por ejemplo que Rionegro comparta todas las experiencias exitosas que tienen, y esta, a su vez en otros municipios «, destacó Ospina
Una organización nacional
La interacción directa con el gobierno nacional representa uno de los logros más significativos de la asociación. «Nuestro poder representativo es notable: más de 13 millones de habitantes están bajo nuestra cobertura», afirmó Ospina. Esta capacidad de representación ha permitido a las ciudades intermedias tener una voz directa en el diseño de políticas y planes de desarrollo a nivel nacional.
Otro hito destacado es la presentación de la Ley de Ciudades Intermedias, una iniciativa legislativa que busca otorgar un reconocimiento legal y constitucional a estas ciudades en el ordenamiento territorial del país. «Es fundamental que las ciudades intermedias existan legalmente y constitucionalmente a nivel nacional», señaló Ospina, enfatizando la necesidad de un marco jurídico que respalde su crecimiento y desarrollo.
Sin embargo, el director ejecutivo también abordó un aspecto crítico y preocupante: la seguridad de los líderes locales. «Nuestros alcaldes y funcionarios públicos enfrentan desafíos significativos en materia de seguridad», expresó Ospina.
Incidentes recientes en municipios como Tuluá y Tumaco han resaltado la vulnerabilidad de los servidores públicos frente a la violencia y el crimen organizado. «Exigimos protección para nuestros alcaldes y funcionarios locales, quienes enfrentan constantes amenazas y actos violentos», agregó con firmeza.
El compromiso con la protección de los líderes locales se convierte en una prioridad urgente para la asociación. «Trabajaremos incansablemente para garantizar la seguridad y el bienestar de nuestros alcaldes y funcionarios públicos en todas las ciudades intermedias del país», afirmó Ospina. Este compromiso refleja la determinación de la asociación para enfrentar los desafíos más apremiantes y proteger los intereses de sus miembros en un entorno cambiante y desafiante.
En conclusión -dice Santiago Ospina-, la Asociación de Ciudades Intermedias representa un proyecto ambicioso y prometedor en el contexto colombiano. Su crecimiento y desarrollo reflejan el compromiso de los municipios intermedios con la colaboración y la representación efectiva. Sin embargo, los desafíos de seguridad y protección de los líderes locales destacan la necesidad de un enfoque integral y coordinado para abordar las complejas realidades que enfrentan estas comunidades en su búsqueda de progreso y desarrollo sostenible.
Según se especifica en su sitio web, ASOINTERMEDIAS nace ante la necesidad de representar a las ciudades miembros y actuar como vocera ante el Gobierno Nacional, el Congreso de la República y demás organismos nacionales e internacionales, en el trámite de todas aquellas iniciativas y procesos legislativos que fortalezcan la descentralización política – administrativa.

