Colombia unida frente a la tragedia

Por: Carlos Humberto Gómez

X: @chgomezc

Tras el terremoto del 10 de agosto, la solidaridad movilizó ciudadanos, empresas, instituciones y gobiernos. La emergencia plantea ahora el desafío de mantener esa respuesta durante la reconstrucción.

El balance del terremoto que golpeó a Colombia el pasado lunes 10 de agosto deja 319 personas fallecidas, 262 desaparecidas y graves afectaciones en distintos territorios, según el último reporte disponible al momento de escribir esta columna. Detrás de cada cifra hay una familia, una historia y una comunidad que enfrenta pérdidas que difícilmente pueden medirse solo en números. Ante esta tragedia, lo primero es expresar nuestra solidaridad con quienes hoy sufren y reconocer a quienes, desde distintos lugares, trabajan para atender la emergencia.

Pero en medio de ese dolor también apareció una Colombia diferente. Una Colombia que, por encima de las diferencias, decidió ayudar. La iniciativa Antioquia Unida es un ejemplo de ello. Una jornada que logró reunir $4.800 millones y que convocó a medios de comunicación, periodistas, artistas, empresarios, instituciones y ciudadanos alrededor de un propósito común, llevar ayuda a quienes hoy la necesitan.

Artistas que ofrecieron conciertos gratuitos, deportistas que convocaron encuentros de fútbol y enviaron ayudas a los damnificados, personalidades y gobiernos que hicieron presencia con toneladas de elementos, y expertos en rescate y salvamento se sumaron a una respuesta en la que también estuvieron nuestros bomberos, la Cruz Roja, la Defensa Civil y la Fuerza Pública. Pero, sobre todo, estuvieron los ciudadanos.

Hombres y mujeres que llegaron con medicamentos, agua, alimentos y toda clase de ayudas. Voluntarios que dedicaron horas a recoger, clasificar y disponer lo que otros colombianos necesitan. Gente que decidió pasar la página de la confrontación y la división para ponerse la camiseta de la solidaridad. Allí, en medio de una tragedia, las motivaciones políticas quedaron a un lado y apareció algo que muchas veces reclamamos, pero que pocas veces vemos expresado con tanta fuerza, la capacidad de ayudarnos entre colombianos.

También está el sector gremial y los empresarios, que anunciaron aportes por $1,04 billones, mientras otros han expresado su disposición de participar en la reconstrucción. Incluso desde Antioquia se ha planteado que el mecanismo de Obras por Impuestos pueda ser utilizado para contribuir a recuperar las zonas afectadas, con la participación del Estado y de los gobiernos territoriales.

Ese mensaje debe ser escuchado. Gobernadores y alcaldes tienen hoy la oportunidad de demostrar que la unidad nacional no es solamente una expresión utilizada en los discursos. Son ellos quienes pueden mantener ese propósito durante los 16 meses que les quedan de mandato, dejando a un lado lo que ya pasó y concentrándose en lo que viene.

El tiempo es corto. Antioquia, Caldas, Cauca, Chocó, Quindío, Cundinamarca, Risaralda, Huila, Valle del Cauca, Tolima, Putumayo, Norte de Santander, Bolívar, Nariño y Sucre, entre los territorios más afectados, necesitan que la respuesta continúe cuando desaparezcan las cámaras y comience la etapa más larga y costosa, la reconstrucción.

También corresponde al Gobierno Nacional garantizar que los recursos que están llegando sean administrados con transparencia. El Ejecutivo ha señalado que desplegó sus capacidades, junto con la oficina de la primera dama, para atender la emergencia. El presidente ha estado presente en las zonas afectadas y ha asumido directamente parte de las acciones de respuesta frente a ciudadanos que hoy enfrentan la pérdida de sus viviendas, sus bienes y, en muchos casos, de seres queridos. Se ha decretado el Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica por la grave calamidad pública, con el propósito de que el Gobierno pueda atender con prontitud los requerimientos más urgentes.

Lo que estamos viendo debería trascender esta tragedia. Debe permanecer cuando tengamos que resolver nuestras diferencias, construir acuerdos, enfrentar dificultades y trabajar por quienes necesitan del Estado, de las instituciones, de las empresas y de sus propios ciudadanos.

*Director de La Prensa Oriente

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