Educar en la era digital: metodologías y actitudes que transforman

Por: María Isabel Gómez David*

Instagram: @migomezda

La incorporación de la tecnología en el aula ha sido un tema muy debatido. Para entender mejor los elementos que hacen la diferencia al educar en la era digital, realicé una breve encuesta a estudiantes de último año de secundaria y primeros semestres de universidad que han sobresalido académicamente, para que compartieran sus perspectivas sobre lo que impacta en su aprendizaje. 

Más allá del debate sobre la incorporación de la tecnología en el aula, debemos reflexionar sobre qué tipo de educación realmente forma personas competentes, críticas y humanas. Es fundamental distinguir entre la educación que simplemente transmite información y aquella que transforma y prepara a los estudiantes de manera integral para la vida.

Los estudiantes valoran el uso de aplicaciones educativas, proyectos en línea, simuladores y juegos educativos que hacen el aprendizaje más interesante y efectivo. La tecnología tiene el potencial de revolucionar la manera de enseñar y aprender: los estudiantes pueden acceder a una gran cantidad de información y recursos educativos en línea, ampliando sus oportunidades de aprendizaje.  Además, las plataformas tecnológicas facilitan la comunicación y colaboración entre estudiantes y docentes, promoviendo el aprendizaje. Las redes sociales, como Instagram o TikTok, pueden utilizarse para compartir conocimientos, crear comunidades de aprendizaje y fomentar el intercambio de ideas.  En este sentido, nuestra labor no debe ser evitar la tecnología, sino incorporarla y adaptarla a nuestras prácticas docentes.

Los estudiantes también valoran cómo se enseña una materia, lo que afecta profundamente su percepción y facilita su comprensión, incluso de los temas más complejos. Métodos didácticos, prácticos y experimentales, apoyados por herramientas tecnológicas, hacen el aprendizaje más dinámico y atractivo. Por ejemplo, en una clase de física, un profesor que utiliza ejemplos de la vida diaria para explicar teorías complicadas permite que los estudiantes vean la relevancia y aplicación práctica de lo que están aprendiendo. 

La actitud y disposición del docente tienen un impacto significativo en el rendimiento académico y la motivación de los estudiantes. Un docente que muestra interés legítimo por la enseñanza y sus estudiantes, y que posee un profundo conocimiento de su materia, inspira respeto y admiración.  Este tipo de docente no solo transmite conocimientos; sino que también influye positivamente en la formación de los estudiantes como personas, preocupándose por su desarrollo integral. La disposición y apertura del profesor, su dominio del tema y su pasión por enseñar, son elementos esenciales que motivan a los estudiantes a aprender más.

La educación debe avanzar a la par con la tecnología. Como maestros, tenemos la responsabilidad de adaptar nuestras metodologías de enseñanza para incorporar las nuevas tecnologías de manera efectiva y con un propósito claro. Al hacerlo, no solo mejoramos el aprendizaje de nuestros estudiantes, sino que también transformamos la experiencia educativa. La resistencia a estos cambios solo dará como resultado un sistema educativo obsoleto; debemos aceptar el reto y evolucionar con la tecnología, asegurándonos de que los cambios beneficien a nuestros estudiantes y a la sociedad en general.

Docentes apasionados y dedicados son modelos que inspiran a sus estudiantes a esforzarse y aprender más allá de lo necesario, fomentando el pensamiento crítico y creativo. Aunque existen factores externos que también influyen en el proceso educativo, como los problemas emocionales y el ambiente familiar y social, los estudiantes reconocen en los buenos docentes una gran capacidad de influir positivamente y favorecer el proceso de enseñanza-aprendizaje. 

* Ingeniera Industrial, Master of Business Administration

*Las opiniones expresadas en esta columna de opinión son de exclusiva responsabilidad de su autor y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de La Prensa Oriente

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