La autoridad ambiental Cornare encendió las alertas tras reportar que, en lo corrido de 2026, al menos 131 animales silvestres han ingresado heridos al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) debido a ataques de perros y gatos. En total, el centro ha recibido más de 1.200 ejemplares, lo que evidencia la magnitud de la problemática.
Según el informe, los ataques de fauna doméstica se han convertido en una amenaza creciente para la biodiversidad en municipios del Oriente antioqueño como Rionegro, Marinilla, El Retiro, Guarne y La Ceja, entre otros.
Entre las especies afectadas se encuentran zarigüeyas, puercoespines, aves (passeriformes, rapaces y anseriformes), perezosos, comadrejas, iguanas, serpientes, tortugas e incluso tigrillos. En el caso de las tortugas, se ha identificado que muchos ataques ocurren mientras permanecen en cautiverio.
Las consecuencias van más allá del daño individual: se registran muertes, lesiones graves, crías huérfanas, nidos abandonados y alteraciones en los ecosistemas. Además, existe riesgo de transmisión de enfermedades como distemper, parvovirus, sida y leucemia felina, lo que representa un problema adicional tanto para la fauna como para la salud pública.
El análisis histórico evidencia un aumento sostenido de estos casos. En 2020 se reportaron 27, en 2021 fueron 94, en 2022 subieron a 142, en 2023 alcanzaron 249, en 2024 llegaron a 500 y en 2025 se registraron 514. De acuerdo con Cornare, cerca del 80% de los animales afectados muere antes de ingresar al CAV o durante su atención.
Aunque estos comportamientos responden al instinto natural de perros y gatos, su presencia en ecosistemas silvestres no es propia. Por ello, la responsabilidad recae en los cuidadores. La entidad hace un llamado a evitar que las mascotas deambulen sin supervisión, especialmente en zonas verdes o boscosas, mantenerlas identificadas y cumplir con los esquemas de vacunación y desparasitación.
La corporación invita a la ciudadanía a reportar cualquier caso de ataque o emergencia con fauna silvestre a la línea 3217811388, recordando que la protección de la biodiversidad es una responsabilidad compartida.

