Antioquia refuerza la vacunación y la vigilancia para prevenir el sarampión

Ante el incremento de brotes de sarampión registrados en varios países del mundo y el riesgo de importación de casos, la Gobernación de Antioquia anunció el fortalecimiento de las acciones de prevención, vigilancia epidemiológica y vacunación para reducir la posibilidad de contagio y proteger a la población.

A través de la Secretaría de Salud e Inclusión Social, el departamento hizo un llamado a padres de familia y ciudadanos para verificar y completar los esquemas de vacunación, recordando que la inmunización continúa siendo la medida más efectiva para prevenir esta enfermedad altamente contagiosa.

Explicaron que en Antioquia se aplica la vacuna Triple Viral (SRP), que protege contra sarampión, rubéola y paperas, siguiendo el esquema establecido por el Ministerio de Salud: una primera dosis a los 12 meses de edad y un refuerzo a los 18 meses. Como medida adicional frente a los brotes internacionales, también se está aplicando una dosis cero a los niños de seis meses.

La secretaria de Salud e Inclusión Social, Alma Solano Sánchez, hizo énfasis en la importancia de mantener actualizados los esquemas de vacunación. «En Antioquia para prevenir el sarampión, la invitación es a ponernos la vacuna. Si no la hemos puesto, cumplir con los esquemas de vacunación en nuestros niños y si vas a viajar al extranjero vacunarse antes de salir».

Además de la inmunización, el departamento desarrolla acciones permanentes de vigilancia epidemiológica que incluyen la investigación de casos sospechosos, el seguimiento de contactos, la búsqueda activa en las comunidades, el monitoreo de coberturas y jornadas especiales de vacunación en instituciones educativas, parques principales, visitas puerta a puerta y jornadas nocturnas.

Actualmente, Antioquia dispone de 336 Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS) habilitadas para aplicar gratuitamente los biológicos del Programa Ampliado de Inmunizaciones.

El sarampión es una enfermedad viral que se transmite por el aire mediante gotas expulsadas al toser, estornudar o hablar. Sus síntomas suelen incluir fiebre alta, tos, secreción nasal, conjuntivitis y una erupción cutánea que se extiende por el cuerpo. Debido a su alta capacidad de contagio, las autoridades también recomiendan mantener medidas de autocuidado como el lavado frecuente de manos, la higiene respiratoria, la ventilación de espacios, la limpieza de superficies y el uso de tapabocas cuando existan síntomas respiratorios.

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