La Fuerza Aeroespacial Colombiana despide a Dimatea, una de sus caninas antiexplosivos

Después de cinco años dedicados a la detección de explosivos y a la protección de instalaciones militares, aeronaves y personal de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la pastora alemana Dimatea concluyó su etapa de servicio e inició una nueva vida junto a una familia colombiana.

La canina hizo parte del equipo antiexplosivos del Comando Aéreo de Combate No. 5 (CACOM 5), una unidad estratégica ubicada en Rionegro, Antioquia, donde su entrenamiento, disciplina y capacidad olfativa contribuyeron al fortalecimiento de la seguridad en el desarrollo de las operaciones institucionales.

Durante su carrera operativa, Dimatea trabajó de la mano de su manejador, con quien construyó un vínculo de confianza indispensable para el cumplimiento de las misiones asignadas. Su labor permitió apoyar la inspección de áreas, instalaciones y aeronaves, reduciendo riesgos y aportando a la protección del personal militar y de la población.

La Fuerza Aeroespacial Colombiana explicó que el retiro de los caninos hace parte de un procedimiento institucional establecido para aquellos ejemplares que culminan su vida operativa. Antes de ser entregados, las familias interesadas deben superar un proceso de selección en el que se verifica que cuentan con las condiciones adecuadas para garantizar su bienestar y calidad de vida.

Con este programa, la Institución busca que los caninos que prestaron servicio continúen recibiendo los cuidados necesarios durante su etapa de retiro, reconociendo el aporte que hicieron a la seguridad del país.

La historia de Dimatea refleja el compromiso de la Fuerza Aeroespacial Colombiana con el bienestar animal, promoviendo un retiro digno para quienes, durante años, acompañaron las labores de defensa y protección del territorio nacional.

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