Bomberos y Fuerza Aeroespacial refuerzan operaciones contra incendios forestales en cuatro municipios de Antioquia

La temporada de menos lluvias mantiene en alerta a Antioquia por el incremento del riesgo de incendios forestales. A corte de este miércoles 12 de agosto, cuatro emergencias permanecen activas en los municipios de Abejorral, Santa Fe de Antioquia, Bello y Abriaquí, donde organismos de socorro, autoridades locales, Fuerza Pública y entidades del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo trabajan para contener las llamas.

La Gobernación de Antioquia, a través del Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres (Dagran), coordina las acciones con los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo de Desastres y los organismos de respuesta. En Bello y Abriaquí se contará además con apoyo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana para avanzar en las labores de extinción.

En Santa Fe de Antioquia, el incendio presenta un avance de control cercano al 90 %. Sin embargo, todavía permanecen algunos puntos activos que requieren intervención. Para atenderlos se articuló el apoyo aéreo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana con los cuerpos de bomberos de Santa Fe de Antioquia, San Jerónimo y Sopetrán.

El día de ayer se hizo gestión con la Dirección Nacional de Bomberos y con la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo y con la Fuerza Aérea Colombiana, que hoy nos está prestando apoyo aéreo para terminar de aplacar este foco del incendio en Santa Fe de Antioquia”, destacó la directora del Dagran, Vanessa Paredes Zúñiga.

La emergencia en Abejorral también presenta dificultades para los equipos que trabajan en tierra. Los cuerpos de bomberos de El Carmen de Viboral y La Ceja participan en las labores y se coordina el envío de personal de apoyo del Ejército Nacional, la Defensa Civil y la Fuerza Aérea.

“Este incendio presenta algunas complejidades porque donde está el foco más activo se encuentran unidades rocosas y ha sido difícil acceder por tierra”, explicó la directora Paredes Zúñiga.

En el Cerro Quitasol, en Bello, los bomberos han conseguido contener aproximadamente el 75 % del incendio y continúan trabajando para evitar que las llamas avancen hacia nuevas áreas. La situación requiere especial atención por las condiciones de la vegetación y la dificultad que representan algunos sectores del terreno.

En Abriaquí también fueron activados equipos de diferentes municipios para reforzar la respuesta. Los cuerpos de bomberos de Remedios, Segovia, El Bagre y Caucasia fueron convocados para apoyar las labores de control del incendio.

El panorama departamental se presenta en medio de condiciones meteorológicas que favorecen la propagación del fuego. La temporada de menos lluvias, sumada a la influencia del Fenómeno de El Niño, aumenta el riesgo de incendios forestales y vendavales. Las altas temperaturas, la reducción de la humedad en la vegetación y las condiciones atmosféricas propias de esta época pueden facilitar tanto el inicio de las conflagraciones como su rápida expansión.

El calendario climático 2026-2027 elaborado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres también identifica a los incendios forestales como uno de los escenarios de riesgo recurrentes y señala que agosto mantiene niveles similares de ocurrencia frente al mes anterior. Para los vendavales, el documento identifica a Antioquia entre los departamentos con mayor frecuencia histórica durante este periodo.

Las cifras acumuladas muestran la dimensión del desafío. Según los reportes de los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo de Desastres, en lo corrido de 2026 se han registrado 71 incendios forestales y 50 vendavales en Antioquia.

Ante esta situación, el Dagran hizo un llamado a la ciudadanía para evitar cualquier tipo de quema, no arrojar colillas de cigarrillo ni elementos que puedan generar fuego y proteger las zonas boscosas. Las autoridades también pidieron reportar oportunamente cualquier conato de incendio para facilitar una respuesta temprana de los organismos de emergencia.

La Gobernación recomendó además asegurar cubiertas y objetos que puedan ser desplazados por vientos fuertes, realizar mantenimiento preventivo de los árboles ubicados cerca de viviendas y mantenerse informados mediante los canales oficiales sobre las alertas y recomendaciones de las autoridades.

Mientras los equipos continúan enfrentando los cuatro focos activos, la prioridad es evitar que las condiciones de sequedad y las altas temperaturas permitan una mayor propagación. La respuesta, por ahora, combina trabajo terrestre, coordinación institucional y apoyo aéreo para llegar a zonas donde las condiciones del terreno dificultan el ingreso de los organismos de socorro.

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