El estudio de Antioquia Cómo Vamos reúne indicadores de población, educación, empleo formal y turismo que permiten reconocer fortalezas económicas y desafíos pendientes entre los municipios.
El Oriente antioqueño presenta indicadores favorables en formalización laboral y diversificación económica, aunque enfrenta desafíos en educación, acceso al empleo y diferencias entre municipios. Estos asuntos fueron abordados durante la presentación del Estudio de Dinámica Laboral del Oriente Antioqueño 2026, realizada en Marinilla.
El estudio fue presentado por Antioquia Cómo Vamos, con el apoyo de Comfenalco Antioquia y el Observatorio Laboral del Oriente antioqueño. El análisis reúne información sobre población, educación, empleo, intermediación laboral y turismo, con el propósito de aportar elementos para las decisiones públicas y empresariales.
Los principales datos del informe
La presentación estima que el Oriente antioqueño tiene 763.096 habitantes en 2026, distribuidos en 23 municipios agrupados en cuatro zonas. El 59,1 % de la población reside en áreas urbanas y el 40,9 % en zonas rurales. Entre 2018 y 2026, la subregión registró un crecimiento poblacional del 13,62 %, el más alto de Antioquia para ese periodo.
El informe también identifica diferencias territoriales. Según el análisis de Antioquia Cómo Vamos y el Centro de Valor Público de EAFIT, el 73,3 % de la población del Oriente vive en municipios clasificados como parte de la Antioquia Consolidada, mientras que el 26,7 % reside en municipios de la Antioquia en Transición. Esta distribución permite reconocer condiciones distintas entre el Valle de San Nicolás y otros sectores de la subregión.
En materia de empleo formal, durante 2025 se registró un promedio de 145.460 trabajadores afiliados a cajas de compensación familiar. Este indicador ubica al Oriente en el segundo lugar entre las subregiones de Antioquia, con una tasa de formalización del 24,9 %, después del Valle de Aburrá.
La formalización juvenil también muestra avances. El 35,3 % de los jóvenes de 18 a 28 años estaba afiliado a cajas de compensación en 2025, frente al 32,2 % registrado en 2022. La presentación identifica, además, que la agricultura, la ganadería, la silvicultura y la pesca, junto con las industrias manufactureras, concentran el 41 % de las afiliaciones al sistema.
En educación, el 42,4 % de los bachilleres de la subregión ingresó a un programa de educación superior durante el año siguiente a su graduación en 2025. El informe también advierte sobre las competencias en inglés, pues el 30 % de los jóvenes que terminaron la educación media alcanzó el nivel mínimo esperado en esta área.
El turismo aparece como otro campo de análisis. Según la presentación, esta actividad representó el 3 % del producto interno bruto del Oriente en 2024. En 2025, alrededor de 28.000 visitantes extranjeros reportaron haberse alojado en la subregión. Asimismo, las afiliaciones a cajas de compensación en alojamiento y servicios de comida pasaron de representar el 2,7 % en 2018 al 4,7 % en 2025. Esta última cifra corresponde al conjunto de la actividad económica y no exclusivamente al empleo turístico.
Mónica Ospina Lizarazo, directora de Antioquia Cómo Vamos, señaló que “el Oriente antioqueño se comporta mucho mejor que el departamento en muchos frentes”. También destacó la participación laboral, la vinculación de las mujeres y el crecimiento de la formalización del empleo juvenil. Según su análisis, la actividad económica regional se concentra principalmente en agricultura, comercio e industria manufacturera.
Agricultura y servicios, entre las actividades que generan empleo
El informe identifica cambios en la composición de la actividad económica regional. Según Ospina, la agricultura ha ganado participación durante la última década, con el aguacate y el café entre los productos que tienen mayor peso en este sector.
La representante de Antioquia Cómo Vamos precisó que el aumento de la producción agrícola se ha registrado con una cantidad de tierra similar, lo que refleja una mayor producción por hectárea. El comercio y la manufactura también figuran entre las actividades que dinamizan la economía del Oriente.
Julio Serna destaca las fortalezas y señala diferencias territoriales
El alcalde de Marinilla, Julio César Serna Gómez, consideró que los resultados muestran un balance favorable para la subregión, aunque reconoció desafíos en educación, bilingüismo y continuidad entre la educación media y la superior.
“Es un balance muy positivo, especialmente para el Oriente antioqueño en comparación con el departamento y el país”, expresó el mandatario al referirse a los resultados. También llamó la atención sobre las diferencias entre los municipios consolidados y aquellos más alejados de las dinámicas económicas del Altiplano.
Serna también destacó la diversificación económica de Marinilla y Rionegro. Según señaló, ambos municipios cuentan con un tejido empresarial amplio y actividades económicas variadas. En el caso de Marinilla, relacionó este comportamiento con el desarrollo de los servicios, el alojamiento y la gastronomía, sectores que, según su valoración, contribuyen a la actividad económica y a la generación de empleo.“Marinilla se destaca por su sólido tejido empresarial, una de las tasas de desempleo más bajas del país y una economía en crecimiento. Seguimos trabajando para recuperar nuestro liderazgo como epicentro del desarrollo regional y consolidarnos como una ciudad de servicios y oportunidades”, puntualizó el mandatario.
Educación, formalización y oportunidades laborales
La relación entre la formación y las necesidades empresariales también fue parte de lo informados. Liliana Ceballos, líder de Empleo y Emprendimiento de Comfenalco Antioquia para el Oriente, advirtió sobre las diferencias entre los perfiles disponibles y los requeridos por las empresas. En sus palabras, existen “brechas muy grandes de perfiles profesionales que no van con la vocación del territorio”.
Por su parte, el alcalde de El Carmen de Viboral, Hugo Jiménez Cuervo, señaló que las instituciones educativas y los municipios han venido analizando las necesidades de formación. Sin embargo, sostuvo que es necesario continuar examinando qué trabajadores requiere la región, teniendo en cuenta la llegada de nuevas empresas y las diferencias entre las actividades económicas de los municipios.
Los datos presentados dejan planteados varios desafíos para el Oriente antioqueño. Entre ellos están ampliar el acceso a la educación superior, fortalecer las competencias en inglés, mantener el crecimiento del empleo formal y considerar las diferencias entre las zonas de la subregión al definir políticas de desarrollo económico y laboral.
Marinilla promovió la feria regional de empleo, emprendimiento y formalización, mediante alianza con Comfenalco y más de 40 empresas de la región, se pusieron a disposición 1.200 vacantes laborales para Marinilla y otros municipios del Oriente antioqueño.

