jueves, 29 de octubre de 2026 | 1:26 pm

El Oriente seguirá creciendo, articulémonos para cuidarlo

Nos han pedido argumentos y cuando hay firmeza en las convicciones, hay que darlos sin tibiezas. Traté de resumirlo, aunque el debate es mucho más extenso.Por: Santiago Montoya IG: @santiagomontoyagiraldo
Escuchar este artículo 6:51

Nos han pedido argumentos y cuando hay firmeza en las convicciones, hay que darlos sin tibiezas. Traté de resumirlo, aunque el debate es mucho más extenso.

Sin fanatismos y con argumentos que considero válidos, quisiera referirme a la conformación del Área Metropolitana del Oriente Antioqueño.

Seamos realistas, el Oriente se va a seguir desarrollando, con o sin área. Nuestra responsabilidad es lograr que sea con orden, bienestar y respeto por la identidad de cada municipio.

Mucho se ha dado sin una articulación formal, pero sí fáctica; el aeropuerto José María Córdova y su entorno empresarial y logístico, los embalses de El Peñol–Guatapé y La Fe, la autopista Medellín–Bogotá, el Túnel de Oriente, las universidades, las empresas, las clínicas y los hospitales han transformado nuestra región. Todo esto ha ocurrido sin que tengamos un Área Metropolitana.

¿Por qué entonces echarle la culpa hoy a esta figura asociativa?

Hoy somos la segunda subregión más competitiva de Antioquia, después del Valle de Aburrá, según el Índice Municipal de Competitividad de Antioquia de 2024. Ese desarrollo ya está aquí. La pregunta que debemos hacernos es ¿Qué pasará si le damos la espalda? (ccoa.org.co)

El Altiplano del Oriente comparte desde hace años dinámicas económicas, sociales, ambientales y de movilidad. Muchas personas viven en un municipio, trabajan o estudian en otro y utilizan servicios que atienden a toda la región. Recuerdo cuando era joven, estudiaba en Rionegro y en mi etapa de universitario lo hacía en Medellín, ya hace más de 20 años, sin la existencia del Área Metropolitana.

También debemos reconocer lo que hemos construido. Si esta región no ofreciera bienestar, oportunidades y calidad de vida, ¿por qué tantas personas querrían vivir aquí? Tenemos dificultades que debemos resolver, pero también muchas razones para sentirnos orgullosos. Como dice el dicho, “vamos pal cielo y vamos llorando”.

Según las proyecciones municipales del DANE, los ocho municipios incluidos en la propuesta de Área Metropolitana pasarían de aproximadamente 485.000 habitantes en 2026 a 551.000 en 2040. En las cabeceras municipales, la población pasaría de 296.000 a 361.000 habitantes, un aumento cercano al 22 %. (dane.gov.co)

La huella urbana del Valle de San Nicolás pasó de unas 950 hectáreas en 1995 a más de 4.000 en 2024. Si esta tendencia continúa, podría acercarse a 8.000 hectáreas en 2040.

Este crecimiento significa que necesitaremos más y mejores vías, transporte público, agua potable, alcantarillado, energía, educación, salud y seguridad. No podemos esperar a que los retos, que ya tenemos se agraven para empezar a actuar articuladamente.

El Aeropuerto es un ejemplo claro. En 2025 movilizó más de 14 millones de pasajeros, por encima de su capacidad de referencia de 11 millones, lo que hace necesarias nuevas obras de ampliación. Algo similar ocurre con los servicios públicos, ha sido necesario invertir en redes, plantas de tratamiento y subestaciones para acompañar el crecimiento residencial, comercial e industrial, incluso siendo insuficiente, pues en la mayoría de municipios tenemos limitaciones en servicios.

El progreso debe sentirse en la vida diaria de quienes viven aquí, menos tiempo perdido en los desplazamientos, servicios públicos suficientes, atención oportuna en salud y comunidades más seguras.

Por eso considero necesaria la conformación de un Área Metropolitana, no para quitarles funciones a los municipios, sino para contar con una herramienta que nos permita planificar mejor y resolver juntos los problemas que compartimos, respetando eso sí, la identidad y las vocaciones de cada territorio.

En El Retiro por ejemplo, sin desconocer el desarrollo, queremos seguir siendo un pueblo, queremos proteger nuestro paisaje, nuestras tradiciones, nuestra identidad y nuestra vocación. La articulación regional debe ayudarnos a preservar lo que somos, no a borrarlo.

Tenemos un territorio del que podemos sentirnos orgullosos. Como decimos por acá, “al que quiera más, que le piquen caña”. Precisamente porque valoramos lo que tenemos, debemos cuidarlo y prepararlo para el futuro.

La movilidad exige conectar mejor los municipios y organizar el transporte. La seguridad requiere compartir información, tecnología y capacidades, porque la delincuencia no respeta límites municipales. La protección del territorio exige decisiones coordinadas para cuidar el agua, los bosques, el suelo agrícola y la permanencia de nuestras comunidades campesinas.

Resolver estos problemas no puede ser una tarea aislada de cada municipio. Debemos hacerlo como región.

Al tratarse de unas elecciones, debemos debatir con claridad y sin engaños sobre las competencias y los límites de esta figura. La ciudadanía tiene derecho a saber qué puede hacer un Área Metropolitana y qué responsabilidades implica.

En cuanto a los ríos y al agua, coordinarse no significa apropiarse de ellos. Su uso seguirá sujeto a las concesiones, permisos y controles de la autoridad ambiental competente. Lo que necesitamos es trabajar juntos para proteger las fuentes, garantizar el abastecimiento y evitar la sobreexplotación.

El Área Metropolitana no debe convertirse en una estructura burocrática. Debe tener una organización austera, con los equipos estrictamente necesarios y con recursos destinados a proyectos y soluciones. Cada peso deberá estar justificado por resultados.

Frente a esta decisión, debemos asumir posiciones con claridad y responsabilidad, no con tibiezas. Mi posición siempre ha sido la misma, considero necesaria esta herramienta para organizar el crecimiento y enfrentar los retos que compartimos. Defenderla también significa explicar sus alcances, reconocer sus límites y exigir que funcione bien, por eso hago esta manifestación pública y argumentada.

Tengo amigos que impulsan el NO, con quienes con respeto hemos podido debatir con argumentos, sin necesidad de insultos ni agravios, y mucho menos exageraciones, ni mentiras; ellos votarán por el NO y yo y otros amigos, votaremos por el SÍ, esperando que al final sean los ciudadanos, como en cualquier democracia, quienes determinen la conveniencia de esta figura.

Esa decisión debe respetarse, cualquiera que sea el resultado, como alcalde de El Retiro, respetaré la decisión de los guarceños. Sea cual sea el resultado, nuestra responsabilidad de trabajar por la región continuará vigente.

Finalmente, tenemos dos caminos, crecer con planificación o permitir que el crecimiento nos desborde. El Oriente seguirá creciendo. Articulémonos para que ese crecimiento cuide nuestro territorio, respete la identidad de cada municipio y mejore la vida de nuestra gente.

* Alcalde de El Retiro

*Las opiniones expresadas en esta columna de opinión son de exclusiva responsabilidad de su autor y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de La Prensa Oriente.

Picture of Carolina Ortega

Carolina Ortega

Comunicadora social- periodista y desarrolladora publicitaria, apasionada por el aprendizaje, la naturaleza, el deporte y el turismo.

Tambien puede interesarte

Fin al «carrusel de trabas»

La nueva regulación para cancelar servicios móviles en Colombia Por: Julio Cesar Orozco…

Estefanya Pérez Arias

La consulta metropolitana del próximo 29 de noviembre

Por: Carlos Andrés Zuluaga RivillasIG: @andres.zuluaga.rivillas El análisis revisa la normatividad que determina la votación, representación,…

Estefanya Pérez Arias

Las instituciones también se cuidan

Por: Carolina González Tabares Hay carreteras que conectan territorios, leyes que ordenan…

Carolina Ortega