Por: Carlos Humberto Gómez
Juan Manuel Restrepo Cadavid, rector de la Universidad EIA, señaló que la institución busca ampliar su contribución a los procesos de desarrollo del Oriente antioqueño mediante el conocimiento académico, la formación de profesionales y el diálogo con los sectores público, empresarial y social. En diálogo con La Prensa Oriente, habló de asuntos como la movilidad, el crecimiento urbano, la sostenibilidad y las transformaciones tecnológicas que enfrenta la región.
La universidad se aproxima a sus 50 años de trayectoria. Según Restrepo, fue creada por empresarios y educadores que buscaban conectar la formación académica con las necesidades del sector productivo y los desafíos regionales. El rector destacó la excelencia y la calidad educativa como principios institucionales y señaló que la EIA ocupa, según su referencia, el primer lugar nacional en las pruebas Saber Pro.
La institución cuenta con más de 3.000 estudiantes y ha graduado a más de 10.000 profesionales, de acuerdo con los datos que comparte Restrepo. Su oferta incluye ingenierías, programas relacionados con salud, formación en sistemas y datos, especializaciones en inteligencia artificial y una maestría en ciudades inteligentes. También dispone de programas de posgrado, educación ejecutiva y alternativas formativas flexibles.
Restrepo sostuvo que la universidad busca llevar sus conocimientos más allá de las aulas y contribuir a iniciativas relacionadas con las necesidades de los territorios. En ese sentido, señaló que “queremos llevar ese conocimiento, a través de conversaciones y de experiencias, a que podamos aportar al crecimiento económico, social y público del departamento”.
Relación con el Oriente antioqueño
El rector describió la ubicación de la EIA, en Envigado, como un punto de conexión entre el Valle de Aburrá y el Valle de San Nicolás. También recordó la relación histórica de la institución con municipios del Oriente antioqueño, especialmente de Altiplano, tanto por la presencia de estudiantes provenientes de allí como por su participación en conversaciones sobre el futuro territorial.
Restrepo señaló que el crecimiento poblacional, la actividad turística y la presencia del aeropuerto José María Córdova generan oportunidades y preguntas sobre la planificación regional. Entre los temas que considera prioritarios están la movilidad, el transporte público, el desarrollo empresarial y los servicios de salud.
Sobre el alcance del diálogo con la subregión, sostuvo que “hemos estado presentes en las conversaciones sobre el futuro del Valle de San Nicolás, queremos seguir acompañando esas reflexiones”. Añadió que la universidad mantiene contacto con alcaldes, empresas y otros actores para identificar formas de contribuir desde la formación y el conocimiento académico.
La mirada institucional, según explicó, no debería limitarse al Valle de San Nicolás. Al referirse a las zonas de Bosques, Embalses y Páramo, señaló la importancia de considerar la biodiversidad, la generación de empleo y la sostenibilidad dentro de las decisiones de crecimiento. También planteó la necesidad de pensar las conexiones entre el Oriente, el Valle de Aburrá, Urabá y otras zonas del departamento.
Academia y decisiones públicas
Restrepo describió como positivo el dinamismo que observa en el territorio y mencionó iniciativas relacionadas con movilidad, transporte público, atracción de empresas y servicios de salud. Desde su perspectiva, la cooperación entre universidades, empresas, Estado y sociedad civil puede contribuir a la preparación de respuestas de largo plazo.
Al referirse al Comité Universidad Empresa Estado Sociedad, indicó que la EIA ha participado en algunos de estos espacios y considera importante mantenerlos. En sus palabras, “esos espacios de conversación son esenciales para que las decisiones sobre el futuro regional tengan continuidad y consideren a distintos sectores”.
“Nuestro rol es también generar espacios de conversación si son necesarios alrededor de unos temas específicos, no electorales”, expresó. También planteó que las próximas administraciones deberían evaluar la continuidad de iniciativas que aporten al territorio y trabajar con una perspectiva de largo plazo.
Tecnología y ciudades inteligentes
Al abordar el concepto de ciudades inteligentes, Restrepo señaló que la tecnología puede facilitar transformaciones urbanas, pero advirtió que no debe desplazar otros componentes de la vida en las ciudades, como el espacio público, la inclusión y las relaciones humanas.
“La ciudad sigue siendo un territorio de encuentro, un territorio donde debemos tejer espacios públicos, un territorio que debemos desarrollar de manera sostenible, e inclusiva, diversa”, sostuvo al referirse al papel de la planificación urbana frente a los cambios tecnológicos y la inteligencia artificial.
El rector agregó que el desarrollo regional también requiere identificar oportunidades asociadas al aeropuerto, el turismo, las industrias creativas y culturales, la innovación y la conexión con los mercados internacionales. En su opinión, aprovechar esas posibilidades implica fortalecer la formación de talento humano y promover conversaciones entre los sectores que participan en la actividad económica y social.
Restrepo señaló que la Universidad EIA está dispuesta a contribuir a esas discusiones mediante sus programas académicos y sus áreas de conocimiento, entre ellas salud, energía, desarrollo territorial, ingeniería y tecnología. Su planteamiento apunta a que la academia participe en la reflexión sobre el futuro de Antioquia sin sustituir las responsabilidades de las autoridades ni asumir posiciones electorales.

