El grave accidente aéreo ocurrido ayer, 23 de marzo en el municipio de Puerto Leguízamo, Putumayo, dejó un saldo de 66 personas fallecidas, decenas de heridos y varios desaparecidos, según el reporte oficial de las autoridades.
La aeronave, un avión militar tipo C-130 Hércules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, transportaba 128 personas al momento del siniestro. El hecho se registró pocos minutos después del despegue, cuando la aeronave perdió altura y se precipitó a tierra en una zona selvática, donde posteriormente se incendió.
Según la información entregada por las Fuerzas Militares, del total de ocupantes, 66 fallecieron, más de 50 resultaron heridos y varias personas permanecen desaparecidas. Los sobrevivientes fueron trasladados a centros asistenciales cercanos, algunos con lesiones de gravedad.
Las labores de búsqueda y rescate se desarrollaron en condiciones complejas debido a la ubicación del accidente. Equipos de emergencia, junto con apoyo de la comunidad, lograron acceder a la zona para evacuar a los heridos y recuperar los cuerpos, mientras continúan las tareas de verificación en el área.
Las causas del accidente aún no han sido establecidas. Sin embargo, las autoridades manejan varias hipótesis preliminares, entre ellas una posible falla técnica durante el despegue, problemas en el mantenimiento de la aeronave, condiciones operativas al momento del vuelo y una eventual explosión interna tras el impacto. Los organismos competentes adelantan el análisis de la información técnica y de los registros de vuelo para determinar con precisión lo ocurrido.
El presidente Gustavo Petro lamentó la tragedia y expresó solidaridad con las familias de las víctimas. Asimismo, señaló la necesidad de revisar las condiciones de la flota aérea militar. Desde distintos sectores políticos también se han presentado reacciones, algunas relacionadas con el estado de mantenimiento de las aeronaves y la seguridad en las operaciones aéreas.
El accidente ha reactivado el debate sobre la seguridad aérea en Colombia, especialmente en el ámbito militar, en medio de antecedentes recientes que han generado preocupación sobre las condiciones operativas de algunas aeronaves.
Las autoridades mantienen activa la investigación para esclarecer las causas del siniestro y han reiterado su compromiso de entregar resultados transparentes, mientras el país continúa en duelo por la magnitud de la tragedia.

