Durante la clausura de las sesiones extraordinarias del Concejo de Rionegro, realizada el 30 de diciembre, el alcalde Jorge Rivas Urrea advirtió que el incremento del salario mínimo generaría dificultades para las administraciones municipales en la ejecución de sus planes de desarrollo, especialmente en asuntos relacionados con vivienda, formalización laboral y protección social de la población vulnerable.
El mandatario señaló en su intervención ante la plenaria de la corporación, que un aumento del 23 % del salario mínimo impacta de manera directa la gerencia pública local. Según dijo, el efecto es particularmente visible en la vivienda de interés social y prioritaria, cuyos valores se calculan con base en salarios mínimos, lo que encarece los costos de construcción y dificulta el cumplimiento de las metas trazadas por los gobiernos locales. Indicó que una vivienda que actualmente tiene un valor cercano a los 130 millones de pesos podría aproximarse a los 200 millones.
Ante el panorama, Rivas Urrea manifestó que este escenario afecta de forma directa a las familias en condición de vulnerabilidad y a las personas que se encuentran en la informalidad laboral, quienes no reciben de manera directa el beneficio del aumento salarial, pero sí asumen el incremento en los costos asociados a la seguridad social y a la vivienda.
Además, el alcalde expresó preocupación por el impacto que estas decisiones pueden tener en el sistema de aseguramiento en salud. Según explicó ante los concejales, en el país cerca de 23 millones de personas se encuentran afiliadas al régimen contributivo y alrededor de 27 millones al régimen subsidiado, población que no recibe el incremento del salario mínimo.
El Alcalde señaló que Rionegro presenta una situación distinta frente al promedio nacional, con un 86 % de su población en el régimen contributivo y un 14 % en el régimen subsidiado, pero, afirmó que estas condiciones implican una responsabilidad adicional para el municipio frente a los efectos que puedan presentarse en el próximo año, lo que, según indicó, podría llevar a revisar ajustes normativos a nivel local.
Rivas agradeció a los concejales por los acuerdos aprobados durante las sesiones extraordinarias, en particular los relacionados con la actualización catastral. Explicó que el avalúo total del municipio pasó de 15 billones de pesos a cerca de 40 billones y que, tras la modificación del Estatuto Tributario, se establecieron límites al incremento del impuesto predial, con el propósito de evitar aumentos desproporcionados para los propietarios.
El mandatario insistió ante la plenaria en que la gerencia pública debe equilibrar componentes técnicos, sociales y políticos, y sostuvo que el ejercicio del gobierno local debe orientarse a dejar mejores condiciones que las encontradas al inicio del periodo administrativo.
También hizo referencia a los retos de su administración para 2026, entre los que mencionó la actualización del Plan de Ordenamiento Territorial. Según dijo, este proceso requiere concertación con los municipios del Altiplano del Oriente antioqueño, teniendo en cuenta el papel de Rionegro como centro urbano de la subregión y la proyección asociada a la creación del Área Metropolitana del Valle de San Nicolás.
Durante la sesión plenaria del 30 de diciembre, el Concejo de Rionegro también eligió al nuevo Contralor Municipal. Al referirse a este proceso, Rivas Urrea señaló que participaron más de 40 aspirantes y que la terna estuvo conformada por perfiles con experiencia y conocimiento en asuntos públicos. Indicó que el contralor elegido tendrá a su cargo el control fiscal de un presupuesto cercano al billón de pesos y subrayó la responsabilidad que implica esta función para la correcta y transparente ejecución de los recursos públicos.

