Antioquia sumó 203 quemados por pólvora, 42 de ellos en el Oriente

La temporada decembrina 2025–2026 dejó en Antioquia un balance preocupante en materia de lesiones por pólvora pirotécnica. E informe más reciente de la Gobernación de Antioquia, indicó que el departamento registró 203 personas quemadas, lo que representa un incremento del 34 % frente al mismo periodo de la temporada anterior, cuando se contabilizaron 150 casos.

Según los datos, del total de lesionados, 64 son menores de edad y 137 adultos, mientras que 18 personas sufrieron amputaciones como consecuencia de la manipulación de artefactos pirotécnicos. Las autoridades de salud confirmaron, además, que la ocupación de las Unidades de Quemados en Antioquia se mantiene en 100 % tanto en servicios para adultos como pediátricos, reflejando la presión que estos eventos ejercen sobre el sistema hospitalario.

Oriente antioqueño, una de las subregiones más afectadas

El Oriente antioqueño figura de manera destacada en el reporte oficial, con 42 personas lesionadas, distribuidas en 19 municipios de la subregión. El mayor número de casos se presentaron en Marinilla y Sonsón, con cinco lesionados cada uno, seguidos por La Ceja y El Santuario, con cuatro casos respectivamente, y Granada, con tres.

También se reportaron personas quemadas en El Carmen de Viboral (2), Guarne (2), Guatapé (2), Cocorná (2), El Peñol (2), San Carlos (2) y San Luis (2). A estos se suman Rionegro, Abejorral, El Retiro, La Unión, San Vicente, San Rafael y Nariño, cada uno con un caso registrado.

Desde la Gobernación manifestaron que hasta la fecha de corte del 12 de enero, no se reportaron intoxicaciones por fósforo blanco ni por licor adulterado con metanol; sin embargo, las autoridades mantienen la vigilancia intensificada ante los riesgos asociados a la manipulación de pólvora.

Desde el ente gubernamental recordaron el llamado a la ciudadanía a no manipular artefactos pirotécnicos, recordando que “la alegría no se quema, se comparte”, en un esfuerzo por reducir las cifras que, especialmente en subregiones como el Oriente, siguen dejando consecuencias graves y, en muchos casos, irreversibles.

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