Aves silvestres permanecían en jaulas insalubres en zona rural de Guarne

Ocho aves silvestres que permanecían en cautiverio fueron incautadas en una vivienda de la vereda Guapante Abajo, zona rural del municipio de Guarne, durante un operativo adelantado por la Policía Nacional a través de su grupo de Policía Ambiental.

Los animales fueron puestos a disposición del Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) de Cornare, donde iniciarán un proceso integral de rehabilitación con el objetivo de recuperar sus condiciones físicas y comportamentales.

Cornare manifestó que durante el procedimiento fueron recuperadas dos loras frentiamarillas (Amazona ochrocephala), una guacamayeja (Ara severus), dos turpiales montañeros (Icterus chrysater), un turpial guajiro (Icterus icterus) y dos sinsontes (Mimus gilvus). Según la información recopilada, algunas de estas aves llevaban cerca de diez años en cautiverio.

Según el reporte del CAV, todos los individuos ingresaron en condiciones críticas, con desnutrición crónica y alteraciones comportamentales como picaje y estereotipias. Además, permanecían en jaulas con acumulación de desechos, lo que representaba un riesgo tanto para su salud como para las personas que los manipulaban.

Agregaron que cada ejemplar será sometido a una valoración médico-veterinaria, evaluación comportamental por parte del equipo de biología y a un plan nutricional especializado diseñado desde el área de zootecnia. El proceso no solo busca su recuperación física, sino también que las aves reaprendan conductas esenciales para sobrevivir en libertad, como la búsqueda y selección de alimento, el reconocimiento de depredadores, la exploración del entorno y la interacción con individuos de su misma especie.

El tiempo de rehabilitación, según explicaron desde la corporación, dependerá de factores como la especie, la edad, el estado de salud y el periodo que hayan permanecido en cautiverio. En términos generales, estos procesos pueden tardar entre seis meses y hasta cinco años, especialmente en casos donde la pérdida de habilidades naturales exige un trabajo técnico y progresivo antes de considerar una eventual liberación.

En el caso del turpial guajiro (Icterus icterus), al no tener distribución natural en la jurisdicción de Cornare, una vez finalice su proceso será trasladado a la autoridad ambiental competente en una región donde la especie tenga presencia natural para adelantar su liberación.

Las cifras evidencian que esta problemática no es aislada. En lo corrido de 2026, el CAV de Cornare ha recibido 72 animales producto de incautaciones, de los cuales 70 corresponden a aves. Entre las especies más traficadas se encuentran los psitácidos —loras, guacamayas, pericos y cotorras— y los paseriformes o aves cantoras, como turpiales y sinsontes.

Las autoridades recuerdan que cada una de estas especies cumple un papel fundamental en el equilibrio de los ecosistemas, participando en procesos como la dispersión de semillas y el control de insectos. Su extracción ilegal no solo implica sufrimiento animal, sino también una afectación directa a la biodiversidad.

Cornare reiteró el llamado a la ciudadanía para no comprar ni mantener fauna silvestre en cautiverio y para denunciar cualquier caso de tenencia ilegal. La captura, tráfico y comercialización de animales silvestres constituye un delito ambiental sancionado por la Ley 2111 de 2021, con penas de hasta 135 meses de prisión y multas que pueden alcanzar los 43.750 salarios mínimos legales mensuales vigentes.

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