Más de 250 personas, incluyendo autoridades locales, empresarios, académicos y líderes comunitarios, se congregaron en San Francisco durante la Plenaria del Comité Universidad Empresa Estado Sociedad CUEES El objetivo fue avanzar en un modelo de desarrollo territorial que combine sostenibilidad, inclusión y competitividad para la subregión.
Según se informó, el evento buscó descentralizar el diálogo y llevar a la zona Bosques discusiones estratégicas sobre cómo articular sectores como la minería legal, el agroturismo y el emprendimiento. Carolina González Tabares, directora ejecutiva de la Corporación Empresarial del Oriente (CEO), señaló que el encuentro permitió reflexionar sobre el uso responsable de recursos naturales y la conexión de cultivos como cacao y café con la biotecnología.
Jónnathan Osorio Pineda, gerente país de Antioquia Gold, presentó un modelo de «coexistencia virtuosa» basado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). «El éxito depende de articular esfuerzos entre empresas, comunidades y gobiernos con visión a largo plazo», afirmó.
En el panel «Oportunidades para la zona Bosques», moderado por Camila Escobar de la Cámara de Comercio del Oriente Antioqueño, se destacó la necesidad de proteger ecosistemas mientras se impulsan iniciativas productivas. Precisaron desde la CEO que proyectos de agroturismo y agroindustria, junto con macroproyectos viales y sociales, son clave para la integración territorial.
La Estrategia de Ecodesarrollo para el Oriente Antioqueño fue presentada oficialmente. Esta hoja de ruta, elaborada con universidades y organizaciones como Asocolflores, identifica prioridades como ecoturismo, tecnología y desarrollo rural. Además, se socializaron avances de proyectos bajo el mecanismo de Obras por Impuestos, incluida una iniciativa educativa que beneficiará a 20.000 estudiantes en 13 municipios.
La Universidad Católica de Oriente compartió avances del Plan Estratégico Oriente al 2042, que busca alinear los planes de desarrollo de los 23 municipios. Alexander Arias, alcalde de San Francisco, resaltó la importancia de vincular a jóvenes y campesinos con estas apuestas. Por su parte, Darío Duque, representante de La Palma Ecoindustria, destacó el potencial económico de la hoja de vijao y valoró el espacio como catalizador de ideas.
El cierre incluyó un diálogo abierto con la comunidad, cuyos aportes servirán para implementar estrategias con impacto territorial. Las conclusiones apuntan a consolidar una agenda común que combine crecimiento económico, regeneración ambiental y bienestar colectivo.

