La Alcaldía de Rionegro informó que sigue avanzando en la consolidación de una ciudad donde el arte, la cultura y la transformación social se convierten en ejes fundamentales para el desarrollo de los territorios. Recientemente se llevó a cabo la séptima versión del Festival de Grafiti y Muralismo Sóllate el Barrio, realizado en la Comuna 1, barrio La Inmaculada, espacio que hoy refleja cómo el arte puede cambiar realidades, resignificar entornos y fortalecer el tejido comunitario.
Manifestaron que durante la jornada, los muros se transformaron en lienzos cargados de historia, identidad y memoria colectiva. Intervenciones de grafiti y muralismo, talleres formativos, muestras artísticas, música en vivo y la participación de talentosos artistas locales hicieron parte de una amplia programación que convocó a niños, jóvenes, adultos y visitantes, convirtiendo al barrio en un punto de encuentro cultural y ciudadano.
Según la organización, el Festival Sóllate el Barrio no solo embellece el espacio público, sino que se consolida como un proceso social que promueve la apropiación del territorio, la convivencia y el reconocimiento de las expresiones artísticas urbanas como herramientas de transformación. Cada mural cuenta una historia, honra la identidad barrial y refleja las voces de una comunidad que ha encontrado en el arte una forma de expresión y esperanza.
Desde la Administración Municipal consideran que esta apuesta cultural se articula con los proyectos estratégicos de infraestructura social y movilidad incluyente, como la implementación de las escaleras eléctricas en sectores como Alto del Medio y Quebrada Arriba, iniciativas que no solo mejoran la conectividad y la calidad de vida de los habitantes, sino que también abren la puerta para integrar el arte urbano como elemento central de renovación y resignificación del espacio público.
Para finalizar, dejan el interrogante si, con festivales como Sóllate el Barrio y proyectos emblemáticos como las escaleras eléctricas en Alto del Medio y Quebrada Arriba ¿Está Rionegro en camino a convertirse en el “Grafitur” del Oriente Antioqueño?

