Honorio Henríquez, presidente del Congreso, tomó juramento al nuevo presidente Abelardo De La Espriella. Foto: Defensores de la Patria
Por: Carlos Humberto Gómez
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Abelardo De La Espriella tomó posesión como nuevo presidente de Colombia e inició su periodo de gobierno con un discurso en el que presentó las principales líneas de acción para los próximos cuatro años. La intervención estuvo marcada por llamados al orden, la seguridad, la lucha contra la corrupción, la descentralización administrativa y el fortalecimiento de las regiones, además de propuestas en materia económica, energética, rural, social y de infraestructura. El mandatario señaló que su administración buscará gobernar desde los territorios y trabajar con alcaldes y gobernadores para definir prioridades y llevar los proyectos hasta su culminación.
Uno de los planteamientos centrales estuvo relacionado con la descentralización. El presidente señaló que la concentración administrativa se convirtió en un obstáculo para el desarrollo y planteó un Estado nacional fuerte acompañado por regiones con capacidad para decidir y ejecutar su propio desarrollo. En ese sentido, afirmó que dedicará parte de su gestión a recorrer el país. “Puedo prometer y prometo que gobernaré desde las regiones. Puedo prometer y prometo que dedicaré todas mis energías a recorrer el territorio nacional, porque ningún compatriota puede sentirse abandonado por el gobierno del Tigre”, expresó durante su intervención.
El mandatario también se refirió a la relación entre las ramas del poder público. Señaló que respetará la independencia del Congreso y de la justicia y que la relación con el Legislativo estará basada en el diálogo institucional y la transparencia. Asimismo, descartó la convocatoria de una Asamblea Constituyente y aseguró que ejercerá la Presidencia durante los cuatro años establecidos por la Constitución. “Gobernaré durante los 4 años que ordena la Constitución. Trabajaré cada uno de sus días y cada una de sus noches”, sostuvo.
Los ejes de su gobierno
La seguridad ocupó una parte extensa de la intervención. El presidente ordenó a las Fuerzas Militares y de Policía combatir las estructuras criminales y anunció una política de confrontación contra el narcoterrorismo. También planteó la erradicación de cultivos ilícitos, la construcción de megacárceles y mayores garantías jurídicas para los integrantes de la Fuerza Pública. En materia de justicia, señaló que respetará el orden jurídico vigente, aunque planteó revisar los efectos de la Jurisdicción Especial para la Paz. “Ha llegado la hora de la recuperación total de la seguridad y de la libertad”, expresó.
La lucha contra la corrupción fue presentada como otro de los ejes del nuevo Gobierno. El presidente anunció herramientas de inteligencia artificial, sistemas de análisis de datos, tecnologías de trazabilidad digital y blockchain para vigilar el manejo de los recursos públicos. También aseguró que las evidencias recopiladas durante el periodo de transición serían entregadas a las autoridades judiciales y organismos de control correspondientes. “La lucha contra la corrupción no será una declaración de buenas intenciones. Será un método permanente de gobierno”.
En materia económica, anunció medidas de austeridad y afirmó que expediría un decreto para congelar el gasto público. También planteó una reforma tributaria estructural orientada a simplificar el sistema, combatir la evasión y favorecer la inversión, la producción y el empleo. Entre sus anuncios estuvo la eliminación del impuesto al patrimonio y el respaldo a empresarios, trabajadores informales y personas que buscan acceder a la formalidad. “La prosperidad no nace de gravar el éxito, sino de crear condiciones para que millones de colombianos puedan emprender, trabajar y progresar”, sostuvo.
La seguridad energética ocupó otro capítulo de la intervención. El presidente señaló que Ecopetrol será una prioridad de su administración y planteó aumentar la exploración y producción de hidrocarburos, incluyendo el desarrollo de fracking bajo estándares técnicos y ambientales. También anunció medidas para fortalecer la generación térmica, proteger los embalses y diversificar la matriz energética ante posibles periodos de sequía.
Para el campo colombiano, el mandatario planteó ampliar el acceso al crédito, la asistencia técnica, las vías, la conectividad, la seguridad y la comercialización. Anunció que el programa “Cosecha Solidaria”, proyecto nacido de su experiencia en la pandemia será incorporado como política del Gobierno y señaló a la Orinoquía como un territorio con potencial para ampliar la producción agrícola y contribuir a la seguridad alimentaria. “Cuando el campo se levante, con él renacerá una parte esencial de la República de Colombia”.
En salud, planteó corregir las situaciones que afectan la atención de los ciudadanos y fortalecer los servicios. Su propósito, según expresó, es evitar que las personas enfrenten dificultades para acceder a consultas, medicamentos y procedimientos cuando requieren atención médica. “Mi propósito irrenunciable es que ningún colombiano vuelva a sentir que en el momento de mayor angustia quedó solo frente a una enfermedad”, señaló.
La educación también hizo parte de la agenda. El mandatario anunció medidas para fortalecer la educación técnica, tecnológica y universitaria, además de impulsar la investigación, la ciencia y la innovación. Señaló como prioridades la inteligencia artificial, la programación, la ciencia de datos, la robótica y otras áreas relacionadas con las nuevas tecnologías. También sostuvo que la educación debe preservar la libertad de pensamiento y no convertirse en instrumento de adoctrinamiento político. “La misión de la escuela consiste en enseñar a pensar, pero no en decirle a nuestros niños y jóvenes cómo tienen que pensar y lo que tienen que pensar”.
En infraestructura, el presidente anunció que se reactivarán proyectos estratégicos que permanecen congelados y que las obras públicas deberán definirse con criterios técnicos de viabilidad e impacto para las comunidades. Planteó además que el Gobierno trabajará con gobernadores y alcaldes para establecer prioridades y llevar las obras hasta su culminación. “Este será un gobierno de las regiones y para las regiones”, afirmó.
Las relaciones internacionales
El discurso incluyó además planteamientos sobre política exterior, relaciones comerciales y seguridad internacional. El presidente anunció el fortalecimiento de relaciones con otros países, la búsqueda de nuevos acuerdos comerciales y una mayor participación de las embajadas en la apertura de mercados y la atracción de inversión.
El cierre de la intervención estuvo centrado en el compromiso personal con el periodo de gobierno. El mandatario sostuvo que trabajará durante los cuatro años establecidos y que su propósito será entregar al país unas instituciones fortalecidas. También convocó a los colombianos a participar en la construcción de una nueva etapa para la nación.
Para las regiones, uno de los anuncios de mayor alcance quedó expresado en su compromiso de gobernar desde los territorios. El mandatario planteó trabajar con gobernadores y alcaldes para definir prioridades y ejecutar proyectos. La tarea que comienza ahora será convertir esos planteamientos en decisiones, inversiones, obras y respuestas concretas a las necesidades en los 32 departamentos.

