Durante meses, cientos de niños y jóvenes del Oriente antioqueño encontraron en una cancha de fútbol mucho más que un escenario de competencia. Allí construyeron amistades, aprendieron a trabajar en equipo y fortalecieron valores que los acompañarán toda la vida.
Con ese propósito concluyó el Torneo IMER 2026, una iniciativa liderada por el Instituto Municipal de Educación Física, Deporte y Recreación de Rionegro que reunió a 320 equipos de distintos municipios de la región, consolidándose como uno de los procesos de formación deportiva más importantes del departamento.
La jornada de clausura estuvo cargada de emoción. Los escenarios deportivos de San Antonio, El Porvenir y el Campo Santander acogieron las 21 finales que definieron a los campeones de las diferentes categorías, en medio del acompañamiento permanente de cientos de familias.
El certamen registró más de 150 encuentros semanales y contó con la participación de clubes y escuelas deportivas provenientes de municipios como Marinilla, El Santuario, La Ceja, El Retiro, La Unión, Guatapé, El Peñol, Concepción y Rionegro, fortaleciendo la integración regional a través del deporte.
Sin embargo para la organización, el verdadero éxito del torneo estuvo más allá de los trofeos. La competencia permitió consolidar espacios seguros para la niñez y la juventud, promoviendo hábitos de vida saludables y alejando a las nuevas generaciones de entornos de riesgo.
Los reconocimientos a goleadores, equipos campeones, subcampeones y arqueros con menos goles recibidos fueron el resultado visible de un trabajo que involucró a entrenadores, árbitros, directivos, deportistas y familias enteras comprometidas con el desarrollo integral de los participantes.
Actualmente, diferentes organismos nacionales e internacionales reconocen el deporte como una herramienta clave para la construcción de tejido social, la salud física y mental y la prevención de la violencia juvenil. Bajo esa premisa, el IMER continúa fortaleciendo procesos que trascienden la competencia y convierten el deporte en un motor de bienestar colectivo. Con el cierre de esta edición, Rionegro resaltó su compromiso de seguir impulsando espacios donde niños, niñas y jóvenes puedan crecer, aprender y construir proyectos de vida a través de la actividad física y la sana convivencia

