Entre las expectativas y los desafíos, el Oriente mira al nuevo Gobierno Nacional

Por: Paula Andrea Bernal Cardona

Con casi 13 millones de votos Abelardo de la Espriella llega a la Casa de Nariño. – Foto: Cortesía

La elección de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia marca un giro en el panorama político nacional. Para el análisis en el Oriente Antioqueño, el respaldo fue contundente, de acuerdo con los resultados oficiales de la Registraduría Nacional del Estado Civil, “El tigre”, como se hizo llamar, se impuso en los 23 municipios de la subregión y obtuvo más de 320.000 votos, consolidando uno de sus mejores desempeños electorales en Antioquia.

Ese respaldo en las urnas también elevó las expectativas sobre lo que será la relación del nuevo Gobierno con la región, considerada como una de las de mayor crecimiento económico en el país. 

Mientras el presidente electo ha planteado una agenda enfocada en fortalecer la seguridad, estimular la inversión privada, impulsar la competitividad y acelerar grandes proyectos de infraestructura. Sin embargo, alcaldes, congresistas y representantes de los gremios regionales coinciden en que el verdadero impacto para el Oriente dependerá de que esas promesas se traduzcan en obras, recursos y una agenda construida de manera articulada entre la Nación, la Gobernación y las alcaldías locales.

«Frente a los retos históricos del Oriente Antioqueño y las promesas formuladas durante la campaña presidencial, es razonable esperar que el nuevo Gobierno Nacional tenga una agenda con énfasis en infraestructura, seguridad, competitividad, energía y fortalecimiento institucional. Sin embargo, el alcance real dependerá de la capacidad de concertación con la Gobernación de Antioquia, los alcaldes, el Congreso y la disponibilidad fiscal”, señaló a La Prensa Oriente Fabio Ríos, director ejecutivo de MASORA.

La ampliación del Aeropuerto una de las obras con mayor expectativa. – Foto: cortesía

La reflexión coincide con la percepción de distintos actores regionales, que consideran que más allá del programa presidencial, la ejecución dependerá de la capacidad de construir acuerdos políticos y garantizar recursos para las principales obras que hoy reclama la subregión.

La seguridad como una prioridad compartida

El fortalecimiento de la fuerza pública como promesa de campaña. – Foto: cortesía

Uno de los principales pilares del gobierno de Abelardo de la Espriella promete ser el fortalecimiento de la Fuerza Pública, el combate a las organizaciones criminales y la recuperación del control territorial. Aunque los municipios del Altiplano presentan indicadores favorables frente a otras regiones del país, zonas como Bosques, Páramo y corredores hacia el Magdalena Medio continúan enfrentando fenómenos asociados al narcotráfico, la extorsión, la minería ilegal y la presencia de grupos armados.

«Para el Oriente Antioqueño, que ha visto con preocupación el aumento de tensiones y presencia de grupos armados ilegales en zonas limítrofes, se prevé un aumento del pie de fuerza militar y policial, así como la articulación entre todas las entidades del orden nacional y territorial para combatir el crimen y la inversión en tecnología que permita fortalecer los procesos de seguridad. El reto será además asegurar que esta estrategia de seguridad vaya de la mano con inversión social para que sea sostenible”, indicó Santiago Ospina, director de Asointermedias.

Infraestructura como una de las grandes apuestas del Oriente

Líderes regionales coinciden en la necesidad de seguir avanzando en conectividad vial   Foto: cortesía

Si existe un punto donde convergen las promesas del nuevo Gobierno y las necesidades de la región es la infraestructura. El programa presidencial plantea impulsar la competitividad mediante grandes obras, fortalecer la logística y promover las exportaciones, objetivos que encuentran en el Oriente uno de sus principales escenarios.

«La ciudad de Rionegro requiere decididamente el compromiso del Gobierno Nacional, no solo para Rionegro sino para todo el Oriente Antioqueño, especialmente en saneamiento básico, infraestructura vial y fortalecimiento del transporte público», señaló Jorge Rivas, alcalde de Rionegro.

Entre las prioridades que menciona el mandatario local están: el fortalecimiento de las plantas de tratamiento de aguas residuales del Altiplano, la culminación de corredores estratégicos como La Ceja-Llanogrande-Aeropuerto y Aeropuerto-Zona Franca, el avance en la doble calzada Rionegro-La Ceja y el mejoramiento de la conexión Santuario-Caño Alegre.

Desde Masora coinciden en que el nuevo Gobierno debería priorizar la culminación de proyectos que conecten el Valle de San Nicolás con Medellín, el Magdalena Medio y el resto del país. La entidad considera prioritario reactivar la doble calzada Medellín-Bogotá, estructurar una nueva concesión que garantice la operación de las vías regionales y fortalecer la infraestructura aeroportuaria y logística alrededor del José María Córdova.

La expansión del aeropuerto fortalecerá la logística nacional. – Foto: cortesía

La ampliación del Aeropuerto Internacional José María Córdova se mantiene como uno de los proyectos más determinantes para el futuro del Oriente Antioqueño. Su expansión no solo permitiría aumentar la capacidad operativa del terminal aéreo, sino también fortalecer la logística nacional, atraer nuevas inversiones y consolidar a la subregión como uno de los principales polos industriales, empresariales y turísticos del país.

Dentro de las expectativas frente al nuevo Gobierno Nacional, uno de los proyectos que concentra mayor atención es la construcción de la segunda terminal y de la segunda pista del aeropuerto. «La expectativa con la llegada del nuevo Gobierno Nacional es alta y la consideramos muy positiva. Hemos conocido que para este gobierno es muy importante la inversión en infraestructura como la del Aeropuerto Internacional José María Córdova. Esperamos que podamos materializar estos proyectos; como empresa estamos prestos y disponibles para hacer la inversión”, señaló a este medio Javier Andrés Benítez, gerente del Aeropuerto Internacional José María Córdova.

Otra de las apuestas del nuevo Gobierno será fortalecer la empresa privada mediante incentivos para la inversión, simplificación de trámites, acceso al crédito y apoyo al emprendimiento. Para una región donde la industria, la floricultura, la agroindustria, la logística y el turismo representan buena parte de su economía, estas medidas podrían traducirse en nuevas oportunidades de crecimiento y en la consolidación del Oriente como uno de los principales polos productivos del país.

Desde el sector empresarial, la expectativa está puesta en que el nuevo Gobierno genere mayor estabilidad para la inversión y reglas claras que permitan planificar el crecimiento de largo plazo. Carolina González, directora de la Corporación Empresarial del Oriente Antioqueño (CEO), considera que uno de los principales retos será recuperar la confianza del empresariado. «Esperamos que finalmente podamos tener claridad en las reglas del juego, que ha sido lo más difícil de estos cuatro años. Hemos tenido una incertidumbre constante y no ha existido un marco jurídico claro para el sector privado y para los múltiples sectores empresariales que tenemos en el territorio”, puntualiza Carolina González, directora de la CEO.

El crecimiento económico también plantea desafíos para el Oriente antioqueño. Mientras el nuevo Gobierno propone revisar algunas políticas ambientales para facilitar la inversión, las autoridades regionales coinciden en que el principal reto será garantizar la disponibilidad de agua, proteger los ecosistemas estratégicos y ordenar el crecimiento urbano de una subregión que continúa recibiendo nuevos habitantes, empresas e inversiones.

El alcalde de Rionegro, Jorge Rivas, considera prioritario fortalecer el saneamiento básico como una condición indispensable para la sostenibilidad del territorio. «Necesitamos reforzar las plantas de tratamiento para garantizar que nuestras fuentes hídricas tengan los mínimos vertimientos posibles y que toda el agua sea tratada.»

Desde la autoridad ambiental, el desafío también pasa por asegurar que el crecimiento económico esté acompañado de una planificación de largo plazo. Para Oladier Ramírez Gómez, secretario general de Cornare, la región cuenta hoy con instrumentos técnicos que pueden convertirse en la base para orientar las decisiones del nuevo Gobierno Nacional.

«La jurisdicción de Cornare enfrenta retos profundos en materia ambiental, especialmente los relacionados con la ocupación del territorio y la protección de la base natural. Afortunadamente, para este nuevo Gobierno no se parte de cero; tenemos instrumentos de planificación de largo plazo que se han venido consolidando durante años”, indicó el Secretario.

El acceso a la vivienda también continúa entre las principales preocupaciones de los gobiernos locales y del sector constructor. 

«Para el Oriente y en general, para los compradores de vivienda, se tienen unas expectativas muy positivas: la recuperación del sistema de subsidios, generándole estabilidad y credibilidad a las personas; la reducción de las tasas de interés y un ambiente positivo para la inversión. En otras palabras, es recuperar el tiempo perdido en los últimos cuatro años con una política de vivienda que generó facilidades a las familias para adquirir vivienda, empleo y crecimiento económico», señaló para La Prensa Oriente, Federico Estrada, gerente de la Lonja de Propiedad Raíz de Medellín y Antioquia.

Descentralización: un reto para fortalecer el desarrollo regional

Más allá de las inversiones, los gobiernos locales y los gremios coinciden en que uno de los principales desafíos del nuevo Gobierno será fortalecer la autonomía territorial y generar condiciones para que las regiones tengan mayor capacidad de decisión sobre su desarrollo.

Desde Asointermedias, su director ejecutivo, Santiago Ospina, considera que uno de los temas más importantes de la agenda nacional será la discusión sobre el Sistema General de Participaciones (SGP) y la futura Ley de Competencias. «Asointermedias ha defendido firmemente el fortalecimiento fiscal de las ciudades intermedias. El reto del nuevo Gobierno será dar un mensaje claro sobre la distribución del Sistema General de Participaciones y la Ley de Competencias. El Oriente Antioqueño necesita un gobierno central que no asfixie las finanzas locales con la asignación de más competencias sin presupuesto.»

A esa visión se suma la del sector empresarial. Para Carolina González, directora de la Corporación Empresarial del Oriente Antioqueño (CEO), el verdadero desarrollo del país pasa por reconocer las particularidades de cada territorio y brindarles herramientas para construir su propio futuro. «Colombia es un país de regiones y si seguimos mirándolo desde el centralismo, desde la capital, sin saber realmente qué necesitan las regiones, va a ser muy difícil lograrlo”, enfatizó González.

Ambas posturas coinciden en que el próximo Gobierno tendrá el desafío de avanzar hacia un modelo de descentralización que no solo fortalezca las finanzas territoriales, sino que también otorgue mayor capacidad de planificación, inversión y gestión. Aunque las expectativas son altas, las diferentes voces consultadas coinciden en que el éxito del nuevo Gobierno en el Oriente Antioqueño dependerá menos de los anuncios y más de su capacidad para concertar una agenda regional.

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