Un preocupante panorama de seguridad se vivió durante el fin de semana en el Oriente antioqueño, donde hechos de violencia dejaron un saldo de cinco personas asesinadas y tres más lesionadas en municipios como Marinilla, Rionegro, San Luis y otras localidades de la subregión. Estos episodios han encendido las alertas de las autoridades, que intensificaron operativos en el territorio.
En medio de este contexto, la Policía Nacional reportó varias acciones en el marco de la estrategia “Juntos por Antioquia”, orientadas a contrarrestar delitos como el tráfico de estupefacientes y el porte ilegal de armas.
Uno de los casos más relevantes se registró en Marinilla, donde el 12 de abril, hacia las 4:00 de la tarde, fue aprehendido un adolescente de 16 años en la carrera 31 con calle 27A. Durante un procedimiento de registro, uniformados le hallaron un arma de fuego tipo pistola calibre 9 milímetros, un cargador metálico, 20 cartuchos con proyectiles de goma, así como varias dosis de marihuana y “tusi”. El menor fue dejado a disposición de la Fiscalía de Rionegro.
Ese mismo día, en Sonsón, las autoridades capturaron a un hombre por el delito de fuga de presos. El procedimiento se realizó en el sector conocido como Calle Caliente, cuando uniformados verificaron su identidad y evidenciaron que tenía una medida de detención domiciliaria vigente por tentativa de homicidio, sin autorización para estar fuera de su residencia.
Por su parte, en El Santuario, un hombre de 32 años fue capturado en el sector de la Plaza de Mercado, barrio La Chapa, por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes. Durante el procedimiento se le incautaron dosis de marihuana, cocaína y bazuco, además de dinero en efectivo que, según las autoridades, sería producto de la actividad ilícita.
El coronel Luis Fernando Muñoz Guzmán, comandante del Departamento de Policía Antioquia, señaló que estos resultados hacen parte de los esfuerzos institucionales para contener el delito en la región. Sin embargo, los recientes hechos de violencia reflejan los retos que aún enfrenta el Oriente antioqueño en materia de seguridad.
Las autoridades anunciaron que continuarán reforzando los operativos de control, mientras avanzan las investigaciones para esclarecer los homicidios y dar con los responsables, en un momento en el que la comunidad exige mayores garantías de seguridad y convivencia.

