Eugenio Prieto: Área Metropolitana, integración, planificación y futuro para el Valle de San Nicolás

La principal bondad de conformar esta área metropolitana radica en la capacidad de planificar y administrar el territorio de forma conjunta, superando las limitaciones individuales de cada municipio. Esta integración es crucial para abordar desafíos compartidos como la seguridad metropolitana, articulando esfuerzos y sinergias para brindar mayor tranquilidad y confianza a los ciudadanos.

El responsable de la dependencia encargada de liderar la constitución del Área Metropolitana del Valle de San Nicolás (AMVSN) resaltó las ventajas de esta integración territorial, impulsada por ocho alcaldes y el gobernador. Indicó que la iniciativa ha despertado un alto interés ciudadano, con 54 grupos inscritos para la campaña (39 a favor y 15 en contra) en municipios como El Carmen de Viboral, La Ceja, La Unión, El Santuario, Guarne, Rionegro y San Vicente Ferrer.

La principal bondad de conformar el Área Metropolitana está en la planificación y administración conjunta del territorio, superando las limitaciones individuales de cada municipio. Esta integración es clave para enfrentar desafíos compartidos como la seguridad metropolitana, articulando esfuerzos para mayor tranquilidad ciudadana. Además, favorecerá una mejor articulación en la prestación de servicios públicos, especialmente en salud, buscando mayores coberturas y eficiencia. También se contempla un distrito agrario metropolitano que integre lo urbano y lo rural, reforzando la seguridad alimentaria.

Otro beneficio esencial es la mejora de la movilidad, actualmente limitada por la falta de coordinación. Aunque el Valle de San Nicolás no tiene una única ciudad capital, presenta un crecimiento territorial que desborda a cada municipio por separado. Factores como el Aeropuerto José María Córdova (segundo más grande del país), la Autopista Medellín-Bogotá, el nuevo túnel hacia el Valle de Aburrá, la zona franca, el desarrollo industrial y empresarial, y los embalses demandan una planificación integrada que supera las capacidades del gobierno nacional o departamental.

Frente a mitos que rodean la propuesta, aclaró que las áreas metropolitanas no tienen potestad para crear nuevos impuestos. La tasa del 2 por mil aplica únicamente a autoridades ambientales urbanas con más de un millón de habitantes, condición que este territorio no cumple, además de contar con Cornare como autoridad ambiental existente. También se desvirtúa el temor de concentración de poder en Rionegro: aunque existiría un municipio núcleo, las decisiones —en especial el Plan Integral de Desarrollo Metropolitano (PIDM)— se toman por consenso entre todos los municipios, garantizando participación equitativa y evitando vetos.

La creación del Área Metropolitana del Valle de San Nicolás se presenta como una oportunidad invaluable para la integración territorial, permitiendo decisiones conjuntas con respaldo legal y constitucional que los municipios no logran de forma aislada. La votación será decisiva para definir un futuro con mayor eficiencia, seguridad y progreso para el Oriente Antioqueño, consolidando una planificación que responda a la dinámica y al potencial de la región.

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