La estrategia plantea un grupo élite integrado por Ejército, Policía y Fiscalía para ubicar, capturar y judicializar a los principales líderes de organizaciones criminales que operan en el departamento.
La Gobernación de Antioquia presentó oficialmente los detalles de la Operación Cazador Antioquia (OCA), una estrategia con la que busca concentrar las capacidades operativas y de inteligencia del Estado para combatir a 19 objetivos considerados de alto valor pertenecientes al Clan del Golfo, las disidencias de las FARC, el ELN y el grupo delincuencial organizado El Mesa.
La iniciativa, propuesta por el gobernador Andrés Julián Rendón y explicada este lunes por el secretario de Seguridad, Justicia y Paz, brigadier general (r) Luis Eduardo Martínez Guzmán, contempla la conformación de un grupo especializado integrado por unidades del Ejército Nacional, la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación.
Según la Gobernación, el propósito es desarrollar operaciones conjuntas para localizar, capturar y judicializar a los principales cabecillas responsables de hechos de violencia, homicidios, extorsiones, desplazamientos forzados, narcotráfico y ataques contra la Fuerza Pública en diferentes subregiones de Antioquia:«Son grupos especiales con capacidades de prevención, disuasión y control, es decir, hombres preparados para instalar puestos de control, realizar inspecciones a establecimientos, ejercer presencia territorial y control de área. Al mismo tiempo, cuentan con un componente de Policía Judicial e inteligencia, que trabaja de manera articulada con un fiscal para ejecutar acciones dirigidas y contundentes contra los diferentes actores que alteran el orden público», explicó el secretario Luis Eduardo Martínez Guzmán.
Los principales objetivos
Entre los nombres priorizados aparece Alexander Díaz Mendoza, alias «Calarcá», señalado cabecilla del Estado Mayor de los Bloques y Frentes de las disidencias de las FARC. De acuerdo con la Gobernación, fue capturado por el Ejército en julio de 2024 cuando se movilizaba en una caravana de la Unidad Nacional de Protección (UNP), pero posteriormente recuperó la libertad por decisión de la Fiscalía en el marco de la política de paz total.
Las autoridades departamentales lo señalan como presunto responsable del derribamiento de un helicóptero estadounidense y del asesinato de 13 policías durante un operativo de erradicación de cultivos ilícitos en Amalfi. También figura Óscar Javier Cuadros Zea, alias «Chejo» o «Alejandro», cabecilla del Frente 36, por quien la Gobernación mantiene una recompensa de hasta 200 millones de pesos.
Otro de los objetivos es Néider Yesid López Urrego, alias «Primo Gay» o «Emanuel», señalado de liderar acciones armadas contra la Fuerza Pública, extorsiones y homicidios, entre ellos el del periodista Mateo Pérez. Por información que conduzca a su captura también se ofrece una recompensa de hasta 200 millones de pesos.
La lista incluye además a Luis Antonio Montoya Muriel, alias «Jhon Fiera», cabecilla del Frente 4, por quien la recompensa asciende a 300 millones de pesos, señalado de participar en la masacre de cuatro personas ocurrida en zona rural de Remedios.
Cabecillas del Clan del Golfo
Dentro del cartel de objetivos aparece Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias «Chiquito Malo», máximo jefe del Clan del Golfo, requerido además por autoridades de Estados Unidos, que ofrecen hasta cinco millones de dólares por información que permita su captura.
También están incluidos Nelson Enrique Guzmán Ruiz, alias «Soldado», señalado de dirigir actividades criminales en el Suroeste y Occidente antioqueño; Ramiro de Jesús Henao, alias «Simón» o «Fantasma», presunto cabecilla de la subestructura Pacificadores de Samaná; además de alias «Hugo» o «Vinagre» y Elkin Omaña Ramírez.
ELN y El Mesa
La estrategia también prioriza la captura de Duván Chavarría Yarce, alias «Matías» o «Pantera», cabecilla de la Compañía Héroes de Tarazá del ELN, así como de Luisa Fernanda Roldán («Verónica»), Ofelia de Jesús Angulo («La Negra») y Carlos Alfonso Agudelo Gómez («Nelson» o «Calvo»).
En cuanto al grupo delincuencial El Mesa, la Gobernación ubicó entre sus principales objetivos a Gustavo Adolfo Pérez Peña, alias «El Montañero», organización con presencia en el Valle de Aburrá, el Oriente antioqueño y otras regiones del país.
Con la Operación Cazador Antioquia, la Administración Departamental busca afectar las estructuras de mando de estas organizaciones mediante operaciones coordinadas entre las autoridades militares, policiales y judiciales, concentrando esfuerzos en los principales responsables de la violencia que afecta al departamento.

