Gobernación y alcaldes refuerzan seguridad tras ola de violencia en el Oriente antioqueño

La reciente ola de violencia que dejó siete homicidios durante el fin de semana en municipios del Oriente antioqueño encendió las alarmas de las autoridades departamentales y locales. Ante la gravedad de los hechos, la Gobernación de Antioquia convocó una reunión extraordinaria de seguridad con los alcaldes de Rionegro, La Ceja, La Unión, El Carmen de Viboral y San Vicente Ferrer, además de representantes del Ejército, la Policía y la Fiscalía, con el objetivo de articular acciones urgentes frente al aumento de la criminalidad.

La subsecretaria de Seguridad de Antioquia, María Patricia Giraldo, confirmó la preocupación institucional por los hechos. “Se presentaron alrededor de siete homicidios y obviamente esto nos preocupa como Gobernación de Antioquia”, señaló al término del encuentro. Explicó que las investigaciones apenas comienzan y que será determinante el avance de la Fiscalía, a través del CTI y la Sijín, en la recopilación del material probatorio. “Es materia de investigación porque los hechos acaban de suceder. Esta semana es clave para establecer con claridad lo ocurrido”, afirmó.

Aunque aún no se ha determinado si los homicidios están directamente relacionados entre sí, la funcionaria indicó que una de las líneas investigativas apunta a estructuras delincuenciales vinculadas al microtráfico en la subregión. “Lo que sí es claro es que esto tiene que ver con el microtráfico y con bandas criminales y delincuenciales que afectan este territorio”, sostuvo.

Entre las medidas anunciadas, la Gobernación evalúa la publicación de un cartel de recompensas para ubicar a los responsables y reiteró que continuará invirtiendo recursos de la tasa de seguridad y convivencia en movilidad para la fuerza pública, tecnología y fortalecimiento de redes de apoyo ciudadano. Giraldo también expresó inquietud frente a la etapa judicial de los procesos. “Cuando se va a la judicialización muchos procesos se caen en esa instancia. Es una gran preocupación cómo están llegando los casos ante los jueces y por qué personas capturadas en flagrancia quedan en libertad”, advirtió. En ese sentido, precisó que más que escasez de fiscales, el reto principal es robustecer la capacidad investigativa. “Se requieren muchos más investigadores que apoyen y fortalezcan toda la labor investigativa”, agregó.

Por su parte, la secretaria de Gobierno de Rionegro, Carolina Tejada Marín, explicó que los alcaldes solicitaron formalmente la creación de una comisión especializada en crimen organizado para el Oriente antioqueño. “Nuestros alcaldes han solicitado el apoyo a la Gobernación para crear una comisión especializada que permita ampliar las investigaciones y tener mejores resultados frente a estos grupos delincuenciales organizados que están afectando la seguridad y la vida humana”, afirmó.

También recordó que ya se logró contar con un fiscal especializado en crimen organizado para la región, pero insistió en que el fenómeno delictivo exige adaptación constante. “Sabemos que el crimen ha cambiado y también deben cambiar las investigaciones y los procedimientos, apoyándonos en herramientas tecnológicas que permitan resultados eficientes y que terminen con medidas de aseguramiento”, puntualizó.

Tejada destacó además el papel de la tecnología en la estrategia de seguridad. El nodo subregional, ubicado en Rionegro, permite visualizar actualmente 671 cámaras de distintos municipios del Oriente, además de más de 1.500 cámaras privadas integradas al sistema departamental. No obstante, insistió en que la denuncia ciudadana sigue siendo determinante para lograr judicializaciones efectivas. “Por más operatividad que tengamos, la denuncia es el único mecanismo que nos permite tener al delincuente detrás de las rejas”, señaló, al mencionar un reciente caso de hurtos en el municipio que logró avances gracias al aviso oportuno de la comunidad.

La funcionaria también alertó sobre la instrumentalización de menores por parte de estructuras criminales. “Estos grupos encontraron que trabajar con menores es una forma de menor afectación para ellos”, dijo, y añadió que se vienen fortaleciendo programas preventivos con enfoque juvenil y familiar para evitar la vinculación de jóvenes a actividades ilícitas.

El alcalde de Rionegro, Jorge Humberto Rivas, aseguró que la principal conclusión del encuentro fue la necesidad de robustecer la unidad contra el crimen organizado. “Ante el aumento de la criminalidad se ha solicitado por unanimidad el fortalecimiento de la unidad contra el crimen organizado para identificar y colocar tras las rejas a los bandidos que están ocasionando estas afectaciones”, manifestó. Indicó además, que esta unidad ya está en funcionamiento, pero requiere mayor articulación interinstitucional. “Hay que fortalecerla con articulación inter agencial, con la Fuerza Pública, la Fiscalía y toda la capacidad que tiene el Estado”, precisó.

Rivas resaltó el papel del Centro de Monitoreo y Control y del sistema de biovigilancia como herramientas clave para el esclarecimiento de los hechos. “Los análisis que se hacen con los diferentes videos permiten identificar a los responsables y ayudar a esclarecer estos delitos”. Sin embargo, coincidió en que uno de los mayores retos está en garantizar que los procesos lleguen sólidamente sustentados ante los jueces. “Es necesario ajustar muy bien los procedimientos para que los casos tengan toda la documentación y el juez pueda tomar decisiones que permitan judicializar a quienes cometen los delitos”, concluyó.

Las autoridades coincidieron en que la respuesta debe ser articulada entre Gobernación, alcaldías, fuerza pública, Fiscalía y comunidad. Mientras avanzan las investigaciones, el Oriente antioqueño permanece bajo especial seguimiento institucional, con la expectativa de que las medidas adoptadas permitan frenar la violencia y recuperar la tranquilidad en la subregión.

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