Hamilton y Mackey, las voces del Oriente en el Babyfútbol

A comienzos del año, dos periodistas del Oriente antioqueño hicieron parte de la cobertura del Babyfútbol, uno de los eventos más representativos del deporte formativo en el país. Desde la narración, su trabajo permitió visibilizar el papel del periodismo deportivo como acompañante de procesos formativos, familiares y sociales que trascienden la competencia.

Por: Carlos Humberto Gómez

El Babyfútbol es, para muchos, el primer escenario donde el fútbol se convierte en una experiencia inolvidable. Para otros, es el espacio donde el oficio periodístico encuentra uno de sus mayores retos: contar historias cargadas de expectativas, esfuerzo y aprendizaje. En medio de ese escenario, dos voces del Oriente antioqueño hicieron parte de la cobertura del torneo, llevando desde los micrófonos el pulso de los partidos y el sentir de niños, familias y entrenadores que viven el deporte como una escuela de vida.

Tanto Jhony Mackey González como Hamilton Gómez Galvis coincidieron en que su vínculo con el periodismo deportivo nació mucho antes de llegar a los grandes escenarios. Según relataron a La Prensa Oriente, el interés por la narración y el comentario surgió desde etapas tempranas, motivado por la radio, la televisión y el contacto permanente con el fútbol. En el caso de Mackey, sus primeros pasos se dieron en el año 2006 con el Bajo Cauca FC, experiencia que luego se amplió con su llegada a Medellín y su participación en diferentes emisoras, tanto en el fútbol profesional como en el aficionado. Hamilton, por su parte, recordó que desde niño narraba partidos de manera espontánea, incluso mientras jugaba o recreaba encuentros, hasta que en 2014 tuvo su primera oportunidad formal frente a un micrófono.

Ambos coincidieron en que el camino en el periodismo deportivo no ha sido inmediato ni sencillo. Según explicó Mackey, la permanencia en los medios ha estado ligada a la disciplina, la constancia y la necesidad de capacitarse de manera permanente. Hamilton agregó que su proceso incluyó etapas como reportero, comentarista y narrador, pasando por transmisiones locales, regionales y nacionales, lo que le permitió comprender la responsabilidad que implica informar y acompañar desde el micrófono.

El Babyfútbol aparece en sus trayectorias como un punto de encuentro. Para Mackey, narrar este torneo representa la posibilidad de transmitir la emoción de niños y niñas que sueñan con llegar a una final nacional, del mismo modo en que un comunicador aspira a crecer profesionalmente. Según dijo, su intención al narrar es llevar alegría y motivación, entendiendo que detrás de cada partido hay familias, entrenadores y procesos que merecen respeto. En esa misma línea, Hamilton señaló que el torneo tiene un significado especial porque concentra historias de esfuerzo y sacrificio, y porque permite dimensionar el impacto del deporte en la vida de quienes participan.

Ambos comunicadores resaltaron que el Babyfútbol no se limita a lo que ocurre dentro del campo. Según explicaron, el trabajo del periodista deportivo también consiste en acompañar a las familias que siguen cada partido, a los niños que viven su primera experiencia competitiva y a los entrenadores que han dedicado años a la formación. En ese contexto, el micrófono se convierte en una herramienta de acompañamiento y orientación, más que en un simple medio de transmisión.

Desde su experiencia, Mackey afirmó que representar al Oriente antioqueño en escenarios deportivos de alta visibilidad es motivo de satisfacción, ya que permite mostrar que desde las regiones también se construyen procesos sólidos en los medios de comunicación. Hamilton coincidió con esta apreciación y añadió que la presencia de narradores del Oriente en transmisiones regionales y nacionales evidencia que el periodismo deportivo no es exclusivo de las grandes ciudades, sino que se fortalece con el trabajo constante y la preparación.

Los dos comunicadores también reflexionaron sobre la responsabilidad social del periodismo deportivo. Según manifestaron, narrar categorías infantiles implica un cuidado especial en el lenguaje y en la forma de transmitir las emociones, ya que lo que se dice puede influir en la manera en que los niños entienden la competencia, la victoria y la derrota. En ese sentido, señalaron que el deporte ofrece enseñanzas relacionadas con la convivencia, el respeto y la superación personal.

Tras finalizar el torneo, ambos continúan con sus actividades habituales. Mackeysigue vinculado a proyectos institucionales y a la narración del fútbol aficionado, mientras que Hamilton combina su labor en medios de comunicación con procesos de formación y nuevas experiencias en televisión. Los dos coincidieron en que el cierre del Babyfútbol no significa el final del camino, sino una etapa más dentro de un proceso que exige aprendizaje permanente y compromiso con el oficio.

Finalmente, señalaron que el mensaje que deja el Babyfútbol va más allá de lo deportivo. Según expresaron, el torneo demuestra que los sueños no tienen edad y que cada etapa del camino aporta a la construcción de metas personales y profesionales. Para ellos, el periodismo deportivo cumple una función fundamental al contar estas historias con responsabilidad y respeto.

Sobre el evento

El Babyfútbol, certamen que se disputa desde 1985 y cuya sede tradicional es la cancha Marte de la Unidad Deportiva Atanasio Girardot, hace parte del Festival de Festivales, un encuentro deportivo que reúne distintas disciplinas orientadas a la formación de niños y niñas de todo el país. En la edición más reciente, el Club Arauca FC se consagró campeón del torneo masculino, mientras que en la rama femenina el título fue para Future Soccer de Bogotá. El evento congregó delegaciones de diversas regiones y volvió a ser un espacio de encuentro para el deporte formativo, la convivencia y el desarrollo de procesos deportivos desde edades tempranas.

Compartir este artículo