Inauguración del Museo Raíces de la Memoria: un espacio para sanar y reconstruir

En Colombia, el conflicto armado interno dejó a miles de víctimas con cicatrices en sus corazones y cuerpos; las épocas de fuerte guerra afectaron diferentes zonas y poblaciones dejando una huella imborrable. Desde 2011, a propósito de la ley 1448, el país ha intentado trabajar en la reconciliación, el perdón, el no olvido y la no repetición de todas aquellas acciones que quebrantaron nuestros territorios

Es así como cada 9 de abril, se conmemora el Día Nacional de la Memoria y la Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado. En Guarne, el evento de este año fue diferente; se inauguró un espacio dedicado a las víctimas y a su historia. El Museo Raíces de la Memoria, ubicado en el Centro de Comercialización y Transporte (plaza de mercado), alberga resultados de actividades realizadas por la Mesa de Víctimas; así como los resultados de pasadas conmemoraciones, investigaciones en el territorio y con la población Guarneña, durante el conflicto. 

En el museo, hay un estudio que destaca, ya que expone fotografías ilustrativas que narran y representan los sentimientos de algunas mujeres víctimas de violencia sexual. Daniel Vélez, autor de la investigación, afirma que este trabajo “rescata la memoria histórica y pone de manifiesto en el escenario público, un hecho victimizante tan doloroso y soterrado como la violencia sexual”. Fue precisamente el carácter oculto y poco hablado de este tema lo que motivó a realizar esta indagación. Daniel relata que, mientras exponía las cifras de hechos victimizantes en una plenaria con las víctimas del municipio; al llegar a la violencia sexual -en el Registro Único de Víctimas figuran solo nueve casos-, una mujer se levantó y dijo: “¿Nueve? Nueve solo en mi familia”. Para Vélez, esta afirmación fue muy significativa y un gran detonante para motivarse a realizar la investigación.

El trabajo proporciona un contexto de las zonas del municipio que fueron afectadas por el conflicto y describe cómo funcionaba este tipo de violencia, que no solo incluía el acceso carnal violento; sino también el acoso y la persecución. Además, cuenta con un capítulo de testimonios y hallazgos. 

Aunque este tema no se había abordado ampliamente en el municipio, algunas mujeres decidieron alzar su voz y comenzar a arrancar el silencio de su cuerpo.

Lamentablemente, Guarne tiene historias que van desde el acoso hasta el acceso carnal violento e incluso, se encontraron testimonios de esclavitud sexual y de prostitución forzada. 

“Mi madre fue abusada varias veces por los paramilitares delante de mí. Yo me metía debajo de la cama (siendo una niña). La mató el mismo paramilitar que la violaba”.  Este relato, tomado de la investigación, demuestra que las víctimas no solo fueron aquellas a las que abusaron directamente; sino que el conflicto y en este caso, la violencia sexual afectó a familias enteras, que incluso hoy, siguen afrontando las consecuencias. Por ejemplo, muchos de los casos que narraban las mujeres en la investigación, demuestran que estos grupos armados no solo cometían el abuso sexual, sino que utilizaban otras formas de violencia como el desplazamiento y la amenaza:

“Doña M. cuenta que después del asesinato de su esposo y de haber sido abusada sexualmente en su predio, tuvo que huir de su finca, ubicada en la vereda Guamito y dejarle todo a los paramilitares:

´Volví a la casa después de dos meses y allá estaban, eran como doscientos (…), Se me comieron un toro, las gallinitas, como cien pollos y me vaciaron la tienda´”

El anterior testimonio es solo uno, de los muchos que se encuentran en Guarne acerca de la persecución que tuvieron que vivir algunas mujeres en esas épocas de violencia. 

Otro factor que logró evidenciarse gracias a esta investigación, fue el acoso por el que tuvieron que pasar las mujeres, primero las perseguían, las vigilaban y reconocían sus rutinas, para luego violentarlas. Este testimonio narra los desgarradores hechos por los que tuvo que pasar una guarneña:

“(…) Eso fue por allá en el 2001. Yo iba para la casa ahí en Yolombal y paró un carro, una camioneta con varios hombres. Se bajaron y me subieron obligada. Me llevaron para un monte y allá me violaron entre cuatro. Me amenazaron, que si contaba algo, me asesinaban a mí y a toda mi familia”.

En definitiva, el conflicto armado tiene más historias de las que, normalmente, se han contado; la violencia sexual, la utilización de los cuerpos de las mujeres y la popularización del miedo, son solo algunos hechos de los muchos que se vivieron durante el conflicto.

El Museo Raíces de la Memoria, y la investigación “violencia sexual en el marco del conflicto armado en el municipio de Guarne, Antioquia 1996-2003”, son un gran aporte en la construcción de la memoria histórica y social del municipio. Para Elisarai Torres, secretaria de Gobierno y Convivencia Ciudadana de Guarne, esta investigación y la participación de las mujeres en ella:

“les da la oportunidad de transformar su experiencia de víctimas pasivas a participantes activas, en la lucha por la justicia y el cambio social. Esto puede inspirar a otras mujeres y a la comunidad en general, a desafiar las estructuras de poder que permiten la violencia sexual y la discriminación de género; además significa un gran paso hacia el reconocimiento, la justicia y la construcción de un legado de paz”, añade Torres. 

Ahora la expectativa está en que este espacio sea verdaderamente utilizado y aprovechado por la población y que logre el suficiente dinamismo para aportar esperanza y resistencia, animando a más víctimas a soltar su dolor y vencer el silencio.  

El presente texto no pretende revictimizar ni señalar a ninguna mujer, por lo mismo los testimonios son anónimos o con seudónimo

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