El municipio de Rionegro avanza en la ejecución de su plan vial con dos proyectos considerados estratégicos para la movilidad local y regional: el intercambio vial en el sector de la Clínica Somer y la doble calzada Somer – Casa Mía. Estas intervenciones hacen parte del programa de infraestructura 2024–2027 enmarcado en el plan vial “Horizonte 2036”, y se han planteado como respuesta a la creciente demanda de tránsito vehicular y peatonal en la ciudad.
En la última década, Rionegro ha experimentado transformaciones que han modificado sus dinámicas urbanas. El Túnel de Oriente, el Aeropuerto José María Córdova, el fortalecimiento de sectores industriales y de servicios han derivado en un notable crecimiento poblacional y en el incremento del parque automotor.
Este desarrollo ha traído consigo un aumento en los tiempos de desplazamiento, mayores niveles de congestión en puntos críticos y un impacto en la calidad de vida de los habitantes, quienes destinan más tiempo a la movilidad diaria. Según estudios de la Secretaría de Desarrollo Territorial, las congestiones recurrentes también se reflejan en el ruido ambiental y en los riesgos para la seguridad vial, especialmente en intersecciones de alto flujo.
Uno de los sectores más afectados es el de la Clínica Somer y City Médica, en donde confluyen las vías La Ceja–Rionegro y Rionegro–Marinilla (autopista). Allí se concentra un volumen elevado de vehículos y peatones, no solo por la conexión intermunicipal, sino también, por la presencia de servicios médicos de referencia regional.
El intercambio vial
El intercambio a desnivel de Somer busca dar solución a la congestión que se registra en este sector y habilitar un flujo vehicular continuo.
El diseño del intercambio incluye la construcción de pasos a desnivel y áreas para el tránsito peatonal, con el fin de disminuir riesgos y mejorar la movilidad en un área catalogada como de alta circulación.
El proyecto también contempla la integración de este punto con el flujo intermunicipal, dado que conecta con el corredor hacia la autopista Medellín–Bogotá, además de constituirse como paso de los usuarios del Túnel de Oriente y del Aeropuerto José María Córdova.
La doble calzada Somer – Casa Mía
El segundo frente de intervención corresponde al tramo de doble calzada que se extenderá entre el nuevo intercambio vial y la glorieta Casa Mía. Según se indica, este corredor tendrá una longitud de 0,7 kilómetros, con configuración de cuatro carriles, dos por cada sentido.
El objetivo de esta obra es garantizar mayor capacidad de flujo en una de las rutas con mayor presión vehicular de la ciudad. Este tramo se complementará con la intervención de 0,45 kilómetros entre Somer y el sector Jumbo, lo que permitirá una vía más amplia en el eje que conecta a Rionegro con La Ceja y la Autopista por la vía Juan de Dios Morales (Tranvía).
El tiempo estimado de ejecución de estas obras es de 24 meses, en los que se proyecta intervenir tanto la infraestructura vial como los entornos peatonales.
En declaraciones sobre estos proyectos, el alcalde de Rionegro, Jorge Humberto Rivas, ha señalado la relevancia que tendrá esta obra no solo para el municipio sino también para los municipios vecinos y la movilidad hacia el Valle de Aburrá.
“Avanzamos enormemente, ya la Agencia Nacional de Infraestructura entiende la necesidad de que el intercambio de la Clínica Somer es intermunicipal, porque conecta todo el Altiplano, Páramo, la autopista Medellín–Bogotá, y con el corredor del aeropuerto. Agiliza el tránsito vehicular y optimiza la movilidad peatonal alrededor de este intercambio vial, de la clínica Somer y de todos los servicios de salud de nuestro municipio, además de servir como conexión hacia el Valle de Aburrá y al terminal aéreo”, explicó el mandatario.
La ubicación estratégica de la obra refuerza este planteamiento. El sector Somer – Casa Mía, no solo concentra servicios médicos de gran demanda, sino que constituye un nodo de paso obligado para la conexión entre municipios del altiplano del Oriente y las rutas de ingreso al Valle de Aburrá, considera la necesidad de mejorar la seguridad vial y disminuir los tiempos de desplazamiento, en un municipio que cumple funciones de ciudad intermedia con influencia directa sobre varios municipios de la subregión.
Con el concurso de la concesión vial Devimed, y por solicitud de la administración municipal, se adelantan los diseños del intercambio, la doble calzada y el mejoramiento de las condiciones del corredor vial. Al cierre de este artículo se confirmó a este medio que en las próximas semanas serían entregados los diseños definitivos, paso necesario para avanzar en los trámites administrativos relacionados con la contratación y la gestión predial requeridos para el inicio de las obras.

Cortesía Alcaldía de Rionegro.
Según los estudios de aforo vehicular, por este sector transitan en promedio 41.127 vehículos en un día, con picos de hasta 3.981 vehículos por hora en las horas de mayor demanda.
Rionegro acelera su plan vial
Andrés Aristizábal Marín, secretario de Desarrollo Territorial de Rionegro, tiene a su cargo una de las apuestas más ambiciosas de la actual administración municipal: la consolidación de un plan vial que transformará la movilidad local y regional. Se trata de un proyecto heredado de gobiernos anteriores, pero que hoy toma forma con obras en ejecución y otras que pronto iniciarán, con el respaldo de la Nación, el departamento y el municipio.
Rionegro definió un plan vial que contempla intervenciones en 134 kilómetros de vías de carácter departamental, nacional y municipal. De ese total, durante el periodo 2016-2019 se dejaron listos los diseños de 90 kilómetros, de los cuales ya se ha intervenido cerca del 30%. Esa hoja de ruta trascendió los últimos 3 períodos administrativos, el más reciente del alcalde Jorge Rivas, tiene el propósito de conectar no solo al municipio sino a toda la subregión del Oriente con el Valle de Aburrá.
Entre los proyectos priorizados destaca la pavimentación del tramo Nuquí–El Tablazo, una vía terciaria de gran relevancia, que avanza con cerca de tres kilómetros en obra gracias al esquema de valorización. Pero el gran reto -según dijo- es el intercambio vial de Somer, una de las obras icónicas de este cuatrienio. Según Aristizábal, ya se cuenta con diseños en fase 3, el presupuesto en trámite y la firma del convenio con la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), lo que permitirá iniciar las obras en los próximos meses. Se espera que a mediados de 2026 esta intervención esté en funcionamiento, mejorando la movilidad de los más de 40.000 vehículos que diariamente transitan por esa intersección.
“La dimensión regional del proyecto es clara: el intercambio Somer articula la conexión hacia San Antonio de Pereira, el aeropuerto José María Córdova y la autopista Medellín–Bogotá. De ahí su importancia no solo para Rionegro, sino para miles de habitantes y viajeros del Oriente Antioqueño”: Andrés Aristizábal, secretario de Desarrollo territorial de Rionegro.
A esta apuesta se suma la doble calzada El Tablazo–Aeropuerto, una vía estratégica que contará con aportes del gobierno nacional, departamental y local, y cuya inversión se estima en 65 mil millones de pesos. También se proyecta la ampliación o par vial en el tramo Alto Vallejo–Aeropuerto, identificado en el plan vial como el tramo 7, donde hoy la vía se estrecha y genera serias dificultades de tránsito.
Todas estas obras, explica el secretario, están directamente relacionadas con la modernización del transporte público. “La movilidad y el transporte van de la mano”, asegura, destacando que Rionegro avanza en la construcción y próxima operación de la nueva terminal de transporte, que integrará 11 acopios de 17 municipios y más de 40 rutas intermunicipales.
El proyecto incluye la emblematización del parque automotor, la migración de taxis colectivos a individuales y cambios de sentido vial en el centro histórico. Con estas medidas, se busca mejorar hasta en un 80% la movilidad en el casco urbano, donde hoy los vehículos apenas avanzan a cinco kilómetros por hora.
En materia financiera, Aristizábal precisó que el intercambio Somer y la doble calzada entre Somer y Casamía demandarán alrededor de 40 mil millones de pesos, mientras que la conexión El Tablazo–Aeropuerto suma otros 65 mil millones. La cifra definitiva dependerá de los ajustes finales de los diseñadores y de las gestiones prediales en curso.
Finalmente, anota el secretario Aristizábal que, con estas intervenciones, Rionegro no solo cumple un plan vial de largo aliento, sino que sienta las bases para consolidar un sistema de movilidad moderno, eficiente y sostenible, que impactará positivamente a toda la región del Oriente Antioqueño.

