Leyendo: Nuevo estudio permitió mapear el riesgo de incendios en Antioquia

Nuevo estudio permitió mapear el riesgo de incendios en Antioquia

Por primera vez en su historia, Antioquia contó con estudios técnicos de susceptibilidad, amenaza, vulnerabilidad y riesgo por incendios forestales, una herramienta clave para la prevención y la gestión del riesgo en el departamento. El estudio fue liderado por el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres de Antioquia (Dagran), en articulación con la Universidad de Medellín, y priorizó municipios con alta probabilidad de ocurrencia de este tipo de emergencias.

La investigación permitió identificar que las subregiones con mayor ocurrencia de incendios forestales fueron el Oriente, el Suroeste y el Valle de Aburrá, mientras que las zonas con mayor afectación históricase concentraron en Urabá y Occidente. Según el Dagran, en los últimos 29 años se registraron 1.874 incendios forestales, que afectaron 19.517 hectáreas y dejaron cinco personas fallecidas. El70% de los eventos ocurrió entre enero y marzo, durante la temporada de menores lluvias.

El estudio analizó 70.108 anomalías térmicas, lo que permitió establecer la recurrencia e intensidad del fuego en el territorio. A partir del  análisis, se identificaron dos temporadas de incendios: una fuerte, entre diciembre y marzo, y otra de menor intensidad, entre julio y septiembre.

En cuanto a la vulnerabilidad, el análisis por subregiones mostró que el Valle de Aburrá presentó los niveles más bajos, con más del 70% de su territorio clasificado entre vulnerabilidad baja y muy baja, debido a factores institucionales, sociales y económicos. En contraste, subregiones como Bajo Cauca, Magdalena Medio y Nordeste registraron vulnerabilidad alta y muy alta en más del 40% de su territorio. El estudio también evidenció que el 60% del departamento mantiene prácticas tradicionales de quema, asociadas a actividades agropecuarias.

El Dagran hizo referencia a que estos estudios permitieron identificar las zonas con mayor susceptibilidad a incendios, facilitar el monitoreo preventivo y brindar a los municipios herramientas técnicas para actualizar sus Planes Municipales de Gestión del Riesgo de Desastres y las Estrategias de Respuesta a Emergencias. Además, aportaron información sobre la distribución de coberturas vegetales, materiales combustibles y focos de calor.

Las autoridades destacaron que los resultados fortalecieron la gestión del riesgo y la prevención comunitaria, especialmente en temporada decembrina, e insistieron en que la reducción del riesgo por incendios forestales fue una responsabilidad compartida entre instituciones y comunidades, promoviendo acciones como la restauración ambiental y el uso de especies nativas en zonas afectadas.

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