Para algunas familias de la vereda Portachuelo, en El Santuario, transitar por la vía que conduce hasta sus viviendas dejó de ser una dificultad cotidiana. Después de 25 años de espera, 140 metros de placa huella fueron entregados recientemente como parte de una estrategia de mejoramiento vial rural que ya beneficia a 16 veredas del municipio.
Una de las personas que experimenta de manera directa este cambio es María del Rosario López, habitante de Portachuelo. Durante años tuvo dificultades para movilizar a su hijo, quien tiene discapacidad y debía ser transportado en silla de ruedas por una vía que hacía más complejo el desplazamiento.
“Agradecida, no tengo palabras para agradecerle al alcalde Martín Duque por todas las obras que ha hecho. Yo transportaba a mi hijo en silla de ruedas y se me desbarataron varias. Ahora puedo bajarlo y subirlo en su carrito y es mucho más fácil para nosotros”, contó.
La obra también representa un cambio para productores y habitantes que durante años tuvieron dificultades para llegar hasta las viviendas ubicadas en la parte alta de la vereda. Con las nuevas condiciones de la vía, el tránsito de vehículos y el transporte de productos agrícolas resulta más sencillo: “El beneficio es para toda la comunidad. Todos los campesinos sacamos los productos y los carros suben más fácil; ya podemos llegar hasta la casa”, explicó Argemiro Salazar Gómez, habitante de Portachuelo.
Las dificultades anteriores no solo estaban relacionadas con el tránsito de vehículos. Paula Andrea Carmona, presidenta de la Junta de Acción Comunal de Portachuelo, recordó que la comunidad tampoco contaba con acceso vehicular adecuado para algunos servicios: “No teníamos acceso vehicular y tampoco teníamos acceso del carro recolector de basuras”, señaló.
Ahora, además de facilitar la movilidad de las familias, las obras permiten el ingreso del servicio de recolección de residuos y ofrecen mejores condiciones para responder ante eventuales emergencias.
La intervención en Portachuelo hace parte de una primera fase que contempla 16 tramos de placa huella en 16 veredas. Una segunda etapa incluye cinco veredas adicionales, con la intención de ampliar progresivamente estas obras a otros sectores rurales de El Santuario.
La estrategia tiene una inversión de $652 millones aportados por el municipio y $4.500 millones de la Gobernación de Antioquia. Actualmente se adelantan trabajos en Portachuelo, La Floresta, Morritos, Vargas, Potrerito, El Carmelo y El Salto, entre otras veredas.
Los tramos fueron priorizados a partir de criterios técnicos como las pendientes, la tipicidad de las vías y la presencia de fallas geológicas. Según la Administración Municipal, las estructuras están diseñadas para ofrecer durabilidad, calidad y bajos requerimientos de mantenimiento.
El alcalde de El Santuario, Martín Duque, destacó que la intervención responde a una necesidad que las comunidades rurales habían planteado durante años: “Hoy, gloria a Dios y gracias al apoyo del Gobernador, esta obra que se esperaba hace más de 25 años es una realidad. Le va a ayudar mucho a los niños, a los jóvenes y a quienes tienen discapacidad”, resaltó.
El mandatario también explicó que el impacto que la infraestructura puede tener en la actividad agrícola y en las personas con mayores dificultades para movilizarse: “Aquí era una odisea sacar a una persona con alguna vulnerabilidad; les tocaba sacarlo al hombro. Ahora esta placa huella les va a permitir movilizarse y también seguir creciendo las cosechas agrícolas, porque ya van a poder sacar sus productos”.
Para la Administración Municipal, el mejoramiento de las vías rurales no solo representa una intervención sobre la infraestructura, sino una herramienta para facilitar el acceso a servicios, mejorar la movilidad de las familias y fortalecer la economía campesina: “Sin campo no hay nación. Cuando trabajamos unidos y para que, a todo el municipio, a las veredas, les vaya bien, ahí es donde se ve el progreso”, concluyó el alcalde.

