Ricardo Torres Castro asume la Dirección del SENA con el reto de acercar formación y empleo a los territorios

El Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, inició una nueva etapa con la posesión de Ricardo Torres Castro como director general de la entidad, en un momento marcado por los desafíos que dejó el terremoto del pasado 10 de agosto. El nuevo funcionario asumió el cargo con el compromiso de fortalecer la presencia del SENA en los territorios y poner sus capacidades al servicio de las comunidades que enfrentan las consecuencias de la emergencia.

La ministra del Trabajo, Natalia López Fuentes, fue la encargada de posesionar a Torres Castro y durante el acto destacó que la respuesta institucional debe comenzar por las personas afectadas. “Hoy no podemos hablar de una nueva etapa del SENA sin pensar primero en las familias que atraviesan momentos difíciles. Detrás de cada afectación hay una persona, una familia y un proyecto de vida. Nuestra responsabilidad como Estado es estar presentes, acompañar y ayudar a reconstruir no solo lo material, sino también la esperanza y las oportunidades”, afirmó.

Desde que ocurrió el sismo, el Ministerio del Trabajo y el SENA han realizado seguimiento a la situación de sus regionales y centros de formación, con especial atención al bienestar de aprendices, instructores, servidores públicos, colaboradores y sus familias. También se han revisado las condiciones de infraestructura y seguridad necesarias para garantizar la continuidad de los procesos formativos.

La llegada de Torres Castro había sido anunciada previamente por el entonces presidente electo Abelardo de la Espriella, quien le encomendó fortalecer la formación técnica y tecnológica, modernizar la institución y recuperar la confianza del sector productivo.

Ahora, ya al frente de la entidad, el nuevo director tendrá que responder a esos desafíos y, al mismo tiempo, enfrentar las necesidades surgidas de la emergencia. “Asumo esta responsabilidad con un profundo sentido de servicio y con la convicción de que el SENA debe estar, hoy más que nunca, cerca de la gente. Nuestro primer compromiso es con las comunidades y con cada aprendiz, instructor, servidor y familia que ha sido afectada por esta emergencia. Vamos a escuchar a los territorios, acompañarlos y trabajar para que la formación, el empleo y el emprendimiento también sean caminos para reconstruir proyectos de vida”, señaló Torres Castro.

El SENA tiene presencia en todo el país y cumple un papel central en la formación para el trabajo, el fortalecimiento de competencias laborales y el acompañamiento a emprendedores y sectores productivos. Por eso, uno de los principales retos de la nueva dirección será lograr que esa capacidad institucional responda cada vez más a las necesidades particulares de las regiones.

Torres Castro es fraile dominico, nació en Tunja, Boyacá, y cuenta con formación en Filosofía, Teología, Administración y Negocios Internacionales. Es magíster en Administración y en Negocios Internacionales y candidato a doctor. Antes de llegar al SENA se desempeñó como rector y decano de la Universidad Santo Tomás, fue asesor del Centro Nacional de Memoria Histórica y desarrolló labores relacionadas con la defensa de los derechos humanos. Su designación fue reportada en julio como parte de la conformación del equipo del nuevo Gobierno.

Para la ministra López Fuentes, el SENA tendrá un papel fundamental dentro de la agenda laboral del nuevo Gobierno, precisamente por su capacidad para llegar directamente a las regiones y conectar a los colombianos con el conocimiento y las oportunidades.

“Queremos un SENA que escuche a los territorios, dialogue con los sectores productivos y responda a quienes buscan una oportunidad para salir adelante. Formación, empleo y productividad deben caminar juntos. En estos momentos difíciles tenemos, además, una responsabilidad mayor: acompañar a nuestra gente y ayudarla a levantarse”, agregó la ministra.

La nueva dirección también tendrá entre sus prioridades fortalecer el diálogo con el sector productivo y conectar la formación con las nuevas dinámicas del mercado laboral, el emprendimiento y las oportunidades de empleo. En paralelo, deberá acompañar la recuperación de los territorios afectados por el terremoto, entendiendo que reconstruir no significa únicamente recuperar infraestructura, sino también restablecer capacidades y oportunidades.

Así, la llegada de Ricardo Torres Castro abre una etapa para una de las instituciones con mayor presencia territorial del país, con un desafío que combina las necesidades inmediatas derivadas de la emergencia y las tareas de largo plazo relacionadas con formación, empleo, productividad y movilidad social.

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