¿La fauna y flora está reapareciendo en Medellín? Esto hallaron los Guardacuencas

Desde 2017, el proyecto Guardacuencas ha registrado el regreso de diversas especies de fauna y flora en las reservas naturales de Medellín, como resultado de las acciones de restauración y conservación que adelanta la Secretaría de Medio Ambiente del Distrito, en alianza con la Alcaldía de Medellín y la organización Masbosques.

El proyecto tiene como objetivo principal proteger las cuencas hidrográficas que abastecen a 22 acueductos veredales y benefician a más de 53.000 personas. Para ello, se realizan actividades de monitoreo ecológico, reforestación, educación ambiental y vigilancia en zonas estratégicas de los cinco corregimientos de la Ciudad.

Cuidar de estas zonas de reserva es vital para la ciudad y sus habitantes porque no sólo de allí proviene el agua, sino también por la absorción de carbono, la conservación de especies de interés, y porque muchas de estas áreas son espacios de peregrinaje y descanso”, explicó Juan Manuel Giraldo, ingeniero forestal del proyecto.

Uno de los principales hallazgos del equipo es el recambio de especies. En zonas que antes eran pastizales y que hoy han sido reforestadas, han comenzado a aparecer especies con mayores exigencias ecológicas.

Dejamos de ver animales como chuchas comunes o zorro perros, y ahora observamos especies como el trigrillo nebuloso, el ocelote o aves como el quetzal colinegro y el había copetona”, señaló Natalia Yepes, bióloga del proyecto.

También se ha registrado el retorno de aves como el águila crestada y el carpintero colombiano, una especie endémica del país. Según Yepes, estos cambios favorecen el equilibrio de los ecosistemas y fortalecen las cadenas tróficas que sostienen la biodiversidad.

En cuanto a la flora, los Guardacuencas han identificado árboles semilleros de especies como olletos, caunces y robles de tierra fría. Las semillas recolectadas se cultivan en nueve viveros escuela antes de ser sembradas en zonas de restauración.

La riqueza natural de Medellín es muy alta. En una pequeña extensión de territorio hay una gran variedad de ecosistemas, desde frailejones hasta aguacatillos, gracias a la diversidad de pisos térmicos”, agregó Giraldo.

El proyecto también ha permitido el fortalecimiento de capacidades locales. Los Guardacuencas39 hombres y mujeres, en su mayoría campesinos— han aprendido sobre monitoreo ecológico junto a ingenieros forestales y biólogos, y han compartido sus conocimientos del territorio con el equipo técnico.

Los monitoreos nos permiten conservar especies en riesgo o prevenir que lo estén. Hemos identificado seis especies de aves endémicas y 18 casi endémicas”, indicó Yeison Restrepo, integrante del equipo.

A la fecha, el proyecto ha realizado 2.336 recorridos de control y vigilancia, ha sembrado más de 8.000 árboles en sitios de interés, y ha documentado la presencia de 49 especies de mamíferos, 276 de aves y 291 mariposas diurnas en las reservas. Las acciones de conservación continuarán en más de 3.000 hectáreas intervenidas, que seguirán siendo monitoreadas por los Guardacuencas y el equipo técnico.

Quetzal colinegro – Fotografía compartida por el equipo Guardacuencas.
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