La búsqueda de personas desaparecidas en La Escombrera, ubicada en la Comuna 13 de Medellín, logró un avance significativo con la recuperación de estructuras óseas correspondientes a cuatro cuerpos. Este hallazgo se realizó tras remover 37.077 metros cúbicos de tierra y escombros, volumen equivalente a 2.059 volquetas cargadas de material, en un sitio considerado uno de los más complejos para intervenciones forenses en el país.
Luz Janeth Forero Martínez, directora de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD), explicó que los hallazgos permiten corroborar hipótesis sobre el uso del lugar para inhumar víctimas del conflicto armado entre 2002 y 2004. “La disposición de los cuerpos, los signos de violencia y las evidencias como envolturas o fragmentos textiles refuerzan el contexto forense y la información recaudada sobre lo ocurrido aquí”, señaló.
Un escenario complejo
La Escombrera es una montaña donde, por más de dos décadas, se han depositado toneladas de escombros, lo que alteró las condiciones del suelo. La remoción de materiales como ladrillos, concreto y fragmentos de vidrio requiere maquinaria pesada y un monitoreo constante por parte de antropólogos, ingenieros y otros especialistas. Según un estudio topográfico de 2004, se deben remover más de 41.000 metros cúbicos de material para llegar al suelo original.
Los trabajos actuales se enmarcan en el Plan Regional de Búsqueda del Valle de Aburrá, una intervención técnico-forense iniciada en 2022 gracias a las medidas cautelares adoptadas por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Esta decisión surgió de las constantes denuncias y solicitudes de organizaciones como Mujeres Caminando por la Verdad, el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice) y la Corporación Jurídica Libertad.
Un hallazgo histórico
El 18 de diciembre de 2024, durante la estabilización del terreno en la zona noreste del polígono delimitado, el equipo técnico forense encontró las primeras estructuras óseas humanas, acompañadas de prendas de vestir y otros elementos asociados. Este hallazgo marca un hecho histórico, pues es la primera vez que se recuperan cuerpos en La Escombrera.
Próximos pasos
La UBPD continuará delimitando los sitios de inhumación y avanzará en el tamizaje intensivo del material removido para mejorar los tiempos del análisis forense. Además, se fortalecerá el registro de solicitudes de búsqueda y la toma de muestras de ADN a familias buscadoras.
El objetivo es alcanzar el suelo correspondiente a los años 2003 y 2004, periodo en el que se presume ocurrió la mayoría de los hechos violentos. “Nuestro compromiso es brindar respuestas a las familias y avanzar en la reconstrucción de la verdad”, concluyó Forero.

