El ocho de septiembre de 1972, vino a Rionegro el presidente de la República, Misael Pastrana Borrero, para inaugurar las primeras 403 viviendas que hacen parte de la primera etapa del barrio El Porvenir, una urbanización construida por el entonces Instituto de Crédito Territorial, entidad gubernamental dedicada a la construcción de viviendas de interés social, y a pesar de que la construcción se había terminado a comienzos de mayo del mismo año, eran pocos los habitantes que tenía el barrio, debido a que se construyó sobre la llanura de inundación del río Negro y no era nada atractiva para vivir por las continuas inundaciones y el barro que llenaba la vía principal o calle 41, entre las carreras 62 y 65.
Para la época, la que se conoce hoy como la vía El Carretero, era la entrada principal al municipio de Rionegro desde Medellín, viniendo por Santa Elena y por allí entraban y salían todas las mercancías y productos agrícolas, e inclusive las recuas de ganado con destino a la feria y al matadero, los habitantes de Rionegro, acostumbrados a ver la llanura llena de cultivos y de ganado, no entendían por qué se había construido un barrio tan lejos del parque.
A pesar de la necesidad de viviendas que tenían muchas familias, no fue fácil conseguir a los adjudicatarios de estas primeras casas. Era una calle principal pavimentada, con callejones a lado y lado, a los cuales se ingresaba por andenes construidos en la mitad y zonas verdes generosas al frente de cada vivienda, que se entregaba con una sala-comedor, cocina y una habitación, con un lote al fondo para que los beneficiarios tuvieran la posibilidad de ampliarlas, pues son lotes de 90 metros cuadrados.
La mayoría de los primeros pobladores fueron trabajadores de Textiles Rionegro y Riotex, pues muchos de ellos vinieron de Medellín y otros municipios y tenían que pagar arriendo. El bajo costo de las casas, la cuota mensual que apenas era de 34 pesos y la posibilidad de invertir las cesantías o los préstamos que ofrecían las empresas para que se hicieran a una casa propia, motivó a muchos a ocupar estas viviendas de la primera etapa del barrio El Porvenir.
Además, esas industrias les ofrecieron a los trabajadores la posibilidad de ponerles transporte que los recogía para cada turno en el pequeño parque de la urbanización.
Era tanto el interés del gobierno municipal de entonces de que las familias que no disponían de vivienda aceptaran vivir en el nuevo barrio, que a los adjudicatarios se les entregaba semanalmente una ración de harina y un kilo de queso costeño para motivarlos a que se quedaran en El Porvenir.
Ocho etapas
Según anota el señor Luis Emilio Gallego en su cartilla Historia de mi comunidad, el Instituto de Crédito Territorial había adquirido a la sociedad Diego Tobón y Compañía, la finca que tenía un área de 535 mil 637 metros cuadrados para desarrollar el barrio y posteriormente adquirió otras dos propiedades con el mismo propósito, avanzando por etapas y adjudicadas todas las viviendas de la primera etapa. En 1975 se entregó la segunda etapa, que consta de 228 apartamentos en edificios de cuatro pisos y sobre una vía que comunicaba el sector con el centro de Rionegro, la cual resultó más atractiva y pronto se adjudicó.
Sucesivamente se construyeron la tercera etapa, que se entregó en 1978 con 137 viviendas; la cuarta con 380 soluciones entregadas en 1980; la quinta, que son viviendas bifamiliares, entre las etapas uno y tres.
Como aumentaba la demanda de vivienda en Rionegro, que comenzaba a industrializarse aceleradamente y cada vez eran más las familias que requerían vivienda, nuevamente el Instituto de Crédito Territorial volvió a la llanura de inundación del río Negro en 1986, para construir la sexta etapa y luego la séptima, a las que se dio el nombre de Bicentenario, en conmemoración de los 200 años de la independencia nacional, ya que su construcción terminó el 20 de julio de 1988.
Ese año, la inauguración del Bicentenario estuvo a cargo de la “Capitana del pueblo”, como llamaban a María Eugenia Rojas de Moreno, hija del general Gustavo Rojas Pinilla, quien fue la última gerente del Instituto de Crédito Territorial, que luego se convertiría en el Inurbe.
Una octava etapa se construyó en 1989 con 96 viviendas y se le colocó el nombre de Vegas del Río. Como era de esperarse, las etapas sexta, séptima y octava se inundaban frecuentemente, problema que fue solucionado con la construcción de un colector paralelo al río para recoger las aguas residuales y otras obras para las aguas lluvias.
Estaba planeada una novena etapa al lado de la octava, pero era tan alto el nivel freático del terreno, que cuando llevaron buldócer para adecuar el lote, la máquina se hundió en el agua y desistieron del proyecto.
Parque nuevo para el cumpleaños
Como se anotó, es la primera etapa del barrio El Porvenir la que está cumpliendo 50 años y para la celebración, la administración municipal anunció la remodelación de su parque por medio del sistema de obligaciones urbanísticas, es decir, que una empresa que deba hacer una obra comunitaria, financiará esa remodelación. La Empresa de Desarrollo Sostenible del Oriente –Edeso- está terminando el diseño que ya fue socializado con líderes comunales del barrio.
Se intervendrán 2.700 metros cuadrados, dos de las cuatro calles que bordean el parque serán semipeatonales para recuperar espacio público, y solo habrá circulación vehicular por la calle 41 y la carrera 63B.
Según anunció el alcalde Rodrigo Hernández Alzate en diálogo con La Prensa Oriente, con motivo de los 50 años la administración, ejecutará 50 acciones en materia de infraestructura, de medio ambiente, de educación, de cultura, entre las cuales destacó la remodelación total del parque, al cual se le dará el nombre de Marta Marín, como homenaje póstumo a una líder comunal del barrio recientemente fallecida; 97 mejoramientos de vivienda, más andenes, mantenimiento de la quebrada Malpaso; van a institucionalizar unas olimpiadas para niños en situación de discapacidad y se va a habilitar nuevamente el aula múltiple para actividades comunitarias, ya que actualmente es ocupada por oficinas de la administración que serán trasladadas a la urbanización Quintas del Carretero, y en Vegas de la Calleja se ubicará la Comisaría de Familia.

