En sesión del Concejo de La Unión, la alcaldesa Carmen Judith Valencia, el director de Planeación Territorial y Desarrollo, Rolando Castaño Vergara, y delegados de la Gobernación de Antioquia expusieron los argumentos a favor y en contra de que el Municipio se una al Área Metropolitana del Valle de San Nicolás. En el debate también participaron líderes sociales y políticos de la subregión y miembros de la comunidad.
El presidente del Concejo, Jeison Alirio Trujillo Martínez, calificó la reunión como “el inicio de la socialización de este esquema asociativo” y anunció la realización de foros adicionales “para seguir trayendo información con los entes que le competen: Alcaldía, Concejo Municipal, Gobernación y más alcaldes del Oriente antioqueño”. Trujillo agregó que, tras participar en el Concejo de Rionegro, pudo “constatar que estos esquemas asociativos sí sirven, bien manejados, donde de pronto no se vaya a manejar la burocracia”.
En su intervención, Rolando Castaño Vergara habló del fenómeno territorial de la aglomeración urbana; las dinámicas e interrelaciones de los municipios que componen el Valle de San Nicolás; los ejes de asociatividad y sobre los mitos y realidades sobre el funcionamiento del esquema y respondió a preguntas de los concejales. Castaño subrayó que “serán los habitantes de cada municipio quienes decidirán en las urnas”. Finalmente, dijo que esperan se asigne los recursos necesarios y se garantice la realización de la consulta en los ocho municipios del Valle de San Nicolás y en Urabá.
Gustavo García, promotor del “No” al Proyecto, advirtió que un área metropolitana “centraliza el poder político y económico en un municipio y convierte a los demás en proveedores de servicios y recursos para la zona central”. Señaló que, “en estas figuras, los grandes proyectos de inversión y las obras de infraestructura —como rellenos sanitarios o abastecimiento hídrico— se desarrollan primero en el núcleo y luego se extraen servicios de la periferia”. García añadió que ya presentó una querella ante la Procuraduría, una denuncia ante la Fiscalía y recursos ante la Comisión de Ordenamiento Territorial del Senado para impugnar futuras convocatorias sin el cumplimiento pleno de la ley.
Para el concejal Carlos Franco, es esencial que los ciudadanos tomen “decisiones informadas” en la consulta popular. Franco recordó que La Unión conserva “una vocación agrícola muy amplia” y advirtió que “no se parece a Rionegro o La Ceja, municipios con un desarrollo inmobiliario más amplio”, por lo que debe evaluarse su encaje en esta figura asociativa.
El concejal Ferney Lotero subrayó la necesidad de resolver dudas sobre el Plan Básico de Ordenamiento Territorial, los servicios públicos y la vocación agrícola. Lotero enfatizó que “los concejos son la célula política de los municipios” y propuso replicar estos espacios de socialización en toda la región.
La consulta popular aún no ha sido convocada. El Ministerio de Hacienda debe asignar los recursos necesarios para financiar el proceso y, una vez la resolución oficial esté en firme, La Unión y los otros siete municipios que planean conformar el Área Metropolitana del Valle de San Nicolás decidirán en las urnas si ingresan al Esquema Asociativo.

