Alzas en insumos agrícolas afectan a campesinos de la región

Actualmente los insumos agrícolas se encuentran con precios desbordados, duplicando su valor. Debido a eso, los agricultores se encuentran en crisis y muchos han pensado en dejar sus cultivos. Resulta incluso peor para las agropecuarias que trabajan fiado, y muchos campesinos no tienen con qué responder.

Anlly Juliana Castaño Botero

Comunicación Social UCO, anllyjulianacastanobotero@gmail.com                                

«Las alzas de precios han sido complicadas para todos los hogares. Si las hemos sentido en mi hogar que somos dos personas aportando para los alimentos, no me imagino en donde solo es una persona la que trabaja. Muchas veces se cree que 2000 pesos no hacen la diferencia, pero eso es un pasaje de un papá para ir a trabajar. Y si son 2000 a varios productos, ¿cuánto se sube? Lo que antes uno mercaba con 600 mil, ya vale por ahí 800 mil, es difícil imaginar a alguien que viva con el mínimo«, relata Blanca Sánchez, ama de casa de El Santuario.

«Tanto fue el impacto con el aumento de los precios de la canasta familiar que tocó dejar de comprar muchas cosas que antes se traían en el mercado normalmente. Ya la plata no alcanza para lo que uno acostumbraba a comprar y toca elegir entre traer frutas o vegetales«, cuenta Liliana Castaño, otra ama de casa de la localidad.

Cantidades de mujeres como ellas se afectan diariamente, hasta el punto de tener que dejar de consumir algunos alimentos o escoger cuál llevar. Después de la pandemia, muchos han sido los afectados por los altos precios, en gran parte en la canasta familiar. Es evidente que los campesinos son quienes más sufren, porque los precios de los abonos y fertilizantes están por las nubes, duplicándose hasta un ciento por ciento. Por ejemplo, hace un año un bulto de 50 kilos de triple quince tenía un valor de 93 mil pesos; ahora cuesta 228 mil pesos.

Por eso, tanto frutas y hortalizas anualmente se ven en aumento al igual que toda la legumbre y los tubérculos, como la papa capira. Según el DANE, el precio de este producto antes de la pandemia era de 1.300, 1.400 y el precio de hoy está a 4.200 en báscula (y eso que a principio de año estuvo más cara).  Eso quiere decir que para el legumbrero aún sube más el precio a 4.400, y para los terceros, que son todas las familias consumidoras, la papa capira llega a un precio de 5.000 pesos para poder obtener una ganancia. Sin embargo, en estos momentos el precio de la papa capira ha bajado, trayendo a los cultivadores de este producto, pérdidas, ya que están gastando altas sumas de dinero para los insumos y a la hora de vender el producto está barato. También nos encontramos con productos que mantienen un valor alto, como pasa con el frijol, el pimentón, el cilantro, etc.

Como dice la investigación de Alejandra Zapata Quinchía en la nota publicada en el periódico El Colombiano, el alza es debido al precio del dólar, del petróleo y que en China e India han estado comprando muchos insumos y esto aumenta el precio de la materia prima para el mundo. Los fletes internacionales han subido un 10 %.

La crisis más grande de todo esto es ver cómo con el tiempo son muy pocas las personas que quieren trabajar con la agricultura y se empieza a ver una gran deserción en la actividad del agro. Además, falta más acompañamiento con maquinaria para los agricultores que directamente son quienes nos dan de comer.

 “En estos momentos las personas que producían en grandes cantidades y que eran arraigadas a la tierra, ya están por encima de los 60 años. Sus hijos (al ver la situación como está y que es tan caro producir un terreno de algún producto agrícola, y que no tienen para pagarle a los peones y menos para los productos de consumo) entienden que en vez de ganancias, obtienen pérdidas”, dice Edwin Gómez, funcionario del DANE quien da el reporte de los precios de los productos agrícolas para el Oriente antioqueño, desde la plaza de mercado de El Santuario. Afirma el funcionario que es impresionante la subida de los precios en los alimentos, pero su trasfondo permanece en los insumos, porque mientras mantengan unos precios elevados, los productos para las cosechas, también. Por este motivo, los campesinos sienten que el campo no está siendo respaldado y, por ello, muchos migran y prefieren trabajar en el comercio.

Somos la mano derecha del campesino

Agropecuarias en El Santuario también se encuentran afectadas, al igual que en todo el Oriente, principalmente en el alza de cartera. “Nosotros somos la caja agraria del municipio y la mayoría de mercancía que sale, se vende fiada.  El 80 % de las ventas son fiadas.  Nosotros sostenemos al campesino, y si al campesino le va mal, a nosotros también”, comenta Luis Alberto Rodríguez, dueño de Agropecuaria los Mejores Precios”. También dice que el campesino vive muy desamparado, y que se necesita mucha ayuda del gobierno porque “si ellos no brindan ayudas y maquinarias, la agricultura se podría acabar.  Nosotros, como vendedores, no daríamos abasto para seguir fiando”.

Campesino afectado que busca solución

“No justifican los precios de los abonos y por eso más de un agricultor ha tirado la toalla”, afirma Andrés Márquez, de 28 años, agricultor de la vereda Lourdes en El Santuario. Ha cultivado papa, habichuela, frijol, cilantro, remolacha, brócoli y lechuga desde hace 3 años y aún sigue manteniendo su fe para que todo mejore, porque los cultivos necesitan dedicación. “Por eso hoy en día muchas personas se rinden fácilmente, porque no le meten propósito al cultivo y las deudas comienzan a superar las ganancias”, argumenta.

“La agricultura no está dando para ganar plata, sino para sostenerse por el momento”, reitera Andrés. Es común escuchar cómo el trabajo del agricultor resulta siendo uno de los más demeritados, principalmente porque el gobierno aún no brinda las ayudas suficientes. Empero, los agricultores no se rinden porque, como un legado ancestral, han trabajo la tierra durante décadas.

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