Ahorro de agua y energía, una tarea necesaria ante fenómeno de El Niño: EPM

Escuchar este artículo 3:54

Aunque todavía se mantienen condiciones favorables en algunos sistemas, las previsiones para los próximos meses hacen necesario adoptar hábitos responsables desde hogares, comercios y empresas.

EPM mantiene medidas preventivas ante las condiciones climáticas que podrían conducir al país hacia un fenómeno de El Niño y ha llamado a los usuarios a hacer un uso responsable del agua y la energía.

Especialistas de la empresa explicaron que la disminución de las lluvias puede traducirse en menores caudales de las fuentes hídricas y aumentar la presión sobre los sistemas de abastecimiento y generación eléctrica. 

Germán Caicedo, director corporativo de Generación de Energía del Grupo EPM, explicó que El Niño está asociado con el calentamiento del océano Pacífico y el debilitamiento de los vientos en esa zona, condiciones que pueden generar una reducción de las precipitaciones. Según señaló, para Colombia el seguimiento corresponde al Ideam y la declaratoria depende del comportamiento sostenido de las variables monitoreadas.

Caicedo indicó que todavía no existe una declaratoria oficial del fenómeno, aunque las condiciones observadas permiten anticipar una posible materialización. Su presencia no significa necesariamente que desaparezcan las lluvias, sino que estas pueden presentarse con menor frecuencia y en menor proporción frente a los registros históricos.

Reservar agua para los meses de mayor presión

Santiago Wilches, gerente de Acueducto y Alcantarillado de EPM, señaló que durante junio, julio y agosto se registraron los caudales más bajos de los que se tienen registros en algunas fuentes utilizadas por la empresa, entre ellas Río Grande, La Fe y Piedras Blancas.

Aunque los niveles actuales de los embalses son considerados buenos, la estrategia consiste en conservar agua para periodos en los que las condiciones hidrológicas puedan ser menos favorables. Los modelos utilizados por EPM ubican enero, febrero y marzo entre los meses que requieren mayor atención.

El consumo cotidiano también cuenta

El llamado al ahorro no se limita a las decisiones de las empresas prestadoras. Los hábitos en viviendas, establecimientos comerciales, instituciones y empresas también pueden incidir en el consumo acumulado.

En el caso del agua, Wilches señaló que una ducha de 10 minutos puede representar alrededor de 130 litros, mientras una de tres minutos puede estar entre 35 y 40 litros. También recomendó cerrar la llave mientras se enjabonan los platos, utilizar un vaso para lavarse los dientes y evitar el uso innecesario de mangueras.

Una manguera utilizada libremente puede consumir alrededor de 200 litros en 10 minutos. También se llamó la atención sobre su utilización para lavar vehículos, fachadas y superficies.

El momento del riego puede hacer diferencia. Según Wilches, realizarlo durante la tarde o la noche permite disminuir la pérdida de agua por evaporación asociada a las altas temperaturas. Revisar tanques, válvulas, sanitarios y llaves permite detectar fugas que pueden representar desperdicios permanentes.

También se puede reducir el consumo de energía

En hogares y lugares de trabajo, algunas medidas son sencillas. Apagar y desconectar equipos que no estén en uso, evitar mantener computadores encendidos durante largos periodos y reducir la iluminación innecesaria pueden disminuir el consumo.

También se recomendó prestar atención al llamado consumo fantasma, generado por equipos que permanecen conectados aunque no estén funcionando. Cargadores, computadores y otros aparatos pueden desconectarse cuando no sean necesarios.

En edificios y unidades residenciales se planteó aprovechar la iluminación natural, utilizar sensores de presencia y temporizadores, revisar los circuitos de iluminación y evaluar el consumo de ascensores, piscinas y otras áreas comunes.

Según EPM, la prevención no debe comenzar cuando aparezcan las restricciones. Reducir el consumo de agua y energía desde ahora puede contribuir a disminuir la presión sobre los sistemas durante los periodos de mayor exigencia.

Compartir este artículo