Alzas del salario mínimo modificaron las escalas salariales y frenaron nuevas contrataciones en Antioquia

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Un estudio sobre el mercado laboral formal de Antioquia encontró que las empresas ajustaron escalas salariales y redujeron la creación de nuevos puestos ante los recientes incrementos del salario mínimo.

Las empresas en Antioquia han respondido a los aumentos del salario mínimo con ajustes en sus escalas salariales y una menor creación de nuevos puestos de trabajo, según un estudio de la Mesa del Empleo de Antioquia, elaborado con información de trabajadores y empresas del departamento. 

La investigación analiza información de cerca de 139.000 empresas entre 2022 y 2026 y utiliza registros de la Base de datos integrada de Antioquia para examinar los cambios en las nóminas y estimar qué parte de esas variaciones puede atribuirse al aumento del salario mínimo real. 

El documento señala que entre 2021 y 2026 el salario mínimo nominal aumentó 88 %, mientras que el incremento real, descontada la inflación, fue de 35 %. Durante ese mismo periodo, la tasa de desempleo en Medellín y Antioquia comenzó a crecer hacia finales de 2025 e inicios de 2026 y pasó a ubicarse por encima del promedio nacional. 

Uno de los principales resultados está relacionado con la manera en que las empresas ajustaron sus estructuras salariales. Según el estudio, en lugar de incrementar los ingresos de todos los trabajadores en la misma proporción, las empresas aplicaron aumentos diferenciados. Los trabajadores que recibían el salario mínimo recibieron los incrementos establecidos por ley, mientras que los ajustes fueron menores en otras categorías. 

Este comportamiento produjo una mayor concentración de trabajadores alrededor del salario mínimo. Entre 2021 y 2025, un promedio de 730.000 afiliados devengaba un salario mínimo, equivalente aproximadamente al 43 % del total. En marzo de 2026, esa cifra llegó a 950.000 trabajadores, el 53 % del total analizado. Al mismo tiempo, los afiliados que recibían entre uno y 1,5 salarios mínimos disminuyeron de 400.000 a 350.000 entre 2025 y 2026. 

El seguimiento individual de los trabajadores también muestra cambios en la distribución de los ingresos. El 70 % de quienes ganaban un salario mínimo en 2025 permaneció en esa misma categoría durante 2026, mientras que la proporción que pasó al siguiente rango salarial bajó de niveles de entre 7 % y 9 % en años anteriores a 4,7 %. 

En los rangos superiores también se registraron movimientos. Entre quienes ganaban de uno a 1,5 salarios mínimos, el 48 % permaneció en esa categoría en 2026 y el 31 % pasó a recibir un salario mínimo. Entre quienes estaban entre 1,5 y dos salarios mínimos, el 38 % permaneció en el mismo rango y el 41 % pasó a la categoría de uno a 1,5 salarios mínimos. 

El estudio también examinó el comportamiento de las plantas de personal. Sus resultados indican que, por cada incremento de un punto porcentual del salario mínimo real, se destruyen en promedio 5.015 empleos formales al año en Antioquia y se dejan de crear 44.557. En conjunto, el efecto estimado representa cerca de 50.000 puestos de trabajo anuales. 

El mayor efecto identificado se encuentra en los empleos que no llegan a crearse. La investigación señala que las personas más afectadas por este comportamiento no serían necesariamente quienes ya tienen un empleo formal, sino quienes encuentran mayores dificultades para acceder a nuevas vacantes. 

Los resultados también presentan diferencias según el tamaño de las empresas. El estudio señala que las micro y pequeñas empresas tienen menor capacidad para absorber los incrementos del salario mínimo. En las empresas pequeñas, un aumento de un punto porcentual del salario mínimo real se asocia con una destrucción promedio de 1.126 puestos al año, mientras que no se encontró evidencia de un aumento en la destrucción de empleo en las empresas grandes. 

Por actividades económicas, la construcción registra el mayor número estimado de puestos destruidos, con 1.647 al año por cada punto porcentual adicional del salario mínimo real, seguida por el comercio, con 774, y la manufactura, con 751. En cuanto a los puestos que dejan de crearse, el comercio registra 10.828, la construcción 9.255 y la manufactura 7.417 en el mismo escenario. 

En sus consideraciones finales, el documento sostiene que los aumentos del salario mínimo en Antioquia estuvieron acompañados por dos respuestas empresariales principales, el reajuste de las escalas salariales y una menor creación de puestos de trabajo. La investigación plantea además la necesidad de revisar el mecanismo de negociación salarial para incorporar, entre otras voces, las de desempleados, trabajadores informales y microempresarios.

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